Excarcelado de madrugada para evitar incidentes

Alfonso Torices

ESPAÑA

La excarcelación de Iñaki de Juana se desarrolló sin incidentes y casi en la intimidad, porque se hizo a las 7.26 horas, una hora antes de que la explanada de la prisión se llenase con los familiares y amigos que visitan a los reclusos los fines de semana. La Guardia Civil y los responsables de la cárcel, como medida de precaución, apostaron desde las cinco de mañana a varias decenas de agentes ante el centro penitenciario y en las vías de acceso.

El autobús y los coches del movimiento de apoyo a los presos de ETA que intentaron recibir a De Juana en la puerta de la prisión fueron bloqueados en los controles policiales sin lograr su objetivo, y no hubo noticias de que manifestantes de ultraderecha pretendiesen acceder a la zona, pese a las amenazas expresadas en días anteriores.

Varias organizaciones de víctimas del terrorismo celebraron actos en Madrid y Barcelona para mostrar su repulsa y asco por la excarcelación, y exigir un endurecimiento de las leyes contra ETA, incluida la cadena perpetua. El más numeroso se produjo en la madrileña plaza de la República Dominicana, donde el comando dirigido por De Juana asesinó en 1986 a doce guardias civiles e hirió a un centenar de personas. Convocados por la AVT, dos centenares de personas realizaron una ofrenda floral ante el monumento que recuerda a las víctimas y gritaron eslóganes como «Zapatero dimisión» o «De Juana y ZP, la misma mierda es».

En San Sebastián, medio centenar de personas convocadas por Dignidad y Justicia hicieron otra ofrenda floral ante el monumento que recuerda a las víctimas de ETA en los jardines de Alderdi Eder. Sonsoles Arroyo, dirigente de la asociación, junto a banderas españolas con crespón negro, dijo a De Juana y a Cándido Aspiazu, otro etarra excarcelado, que «sois escoria».