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El fantasma de la prórroga de los Presupuestos es ahora real

ESPAÑA

La crisis dificulta el acuerdo del Gobierno con CiU y también el plan alternativo de formar mayoría con PNV, IU y BNG

29 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El resultado de las elecciones generales del 9 de marzo auguraba a Zapatero una legislatura relativamente cómoda. Más apacible que la anterior en lo tocante a la formación de mayorías parlamentarias. El presidente lo veía tan claro que en cien días de Gobierno ni siquiera se ha molestado en forjar pactos estables con ningún partido. Pero ha bastado que la crisis se manifieste en toda su crudeza, que se visualice el fantasma del paro y el cierre de grandes empresas, para que el panorama cambie por completo.

A día de hoy, Zapatero se enfrenta a su momento más difícil desde que llegó al Gobierno: el de aprobar los Presupuestos. En este momento no tiene garantizado un solo voto que sumar a los 167 que tiene en el Congreso. Se trata de una situación que se ha venido repitiendo en el inicio de la negociación de las cuentas públicas prácticamente todos los años desde que el PSOE llegó al Gobierno. Pero en esta ocasión todo indica que la posibilidad de que los Presupuestos del 2009 no se aprueben y tengan que prorrogarse los del 2008 es real.

Problemas en Cataluña

Zapatero abandonó a ERC a final de la legislatura pasada como posible socio de Gobierno. Su idea era apoyarse en CiU en lo económico, y en los partidos minoritarios en materia social. Los 10 diputados de CiU le garantizan una mayoría de 177 escaños, por encima de los 176 necesarios, sin necesidad de sumar otro socio. Pero la negociación de los Presupuestos llega en pleno debate sobre la financiación autonómica, en la que el Gobierno tiene muy difícil satisfacer las demandas de la Generalitat, respaldadas sin fisuras por CiU. Con una economía boyante no había problema en cargar la mano en la financiación de Cataluña, pero en tiempo de crisis hay otras prioridades. Los catalanes ligan los dos debates y será muy difícil que CiU se presente como respaldo de un Gobierno que a su juicio incumple el Estatuto catalán en lo que a inversiones se refiere. La situación con Cataluña es tan complicada que incluso ya se habla de una posible rebelión de diputados del PSC en el Congreso.

El jefe del Ejecutivo contaba desde el principio con la posibilidad de que el acuerdo con CiU se complicase, pero el hecho de tener una alternativa le daba cierto margen de tranquilidad. Ese plan B, excluida ERC, pasaba por un pacto a cuatro con el PNV (6 escaños), Izquierda Unida (2 escaños) y BNG (2 escaños). En total, 176 votos, justo los necesarios. Pero de nuevo la situación política juega en contra de Zapatero. La terquedad del lendakari Ibarretxe y su empeño en seguir adelante con la convocatoria del referendo a pesar del recurso del Gobierno deja al Ejecutivo en una posición insostenible, en la que sería muy difícil justificar un pacto con un partido que violenta la legalidad y reta públicamente al Estado. Tampoco parece probable que IU acabe variando su clara postura actual de rechazar los Presupuestos. Es obvio que aunque la fuerte apuesta social de Zapatero se mantenga no puede tener el año próximo el mismo respaldo económico que en la anterior legislatura. Con Solbes diciendo que la crisis deben pagarla todos y no solo los más poderosos, IU tiene complicado justificar ante su electorado su respaldo a los Presupuestos. El más proclive a un acuerdo es el BNG, pero no tendría fácil ese apoyo si el nuevo modelo de financiación autonómica no tiene en cuenta la dispersión y el envejecimiento de la población o si no se garantiza de antemano a Galicia el 8% de las infraestructuras. La inminencia de las autonómicas gallegas y la necesidad de presentar un discurso alternativo al del PSOE dificulta más ese pacto.

A la complicada coyuntura se suma que a ningún partido le resulta cómodo aparecer como garante de una política económica que, se haga lo que se haga, no impedirá que la crisis se mantenga como mínimo un año más. La actitud del Gobierno, que no hace grandes esfuerzos para lograr esa mayoría, indica que Zapatero cuenta con la posibilidad de prorrogar los Presupuestos. Y que piensa que, si eso va a ocurrir, es mejor no hacer concesiones. Tras el verano se verá si hay alternativa a la prórroga.