La consulta que plantea el Gobierno vasco es inconstitucional, no ha obtenido el consenso de las fuerzas políticas, divide a los vascos y enfrenta a las Administraciones. Estos son los argumentos esgrimidos ayer por la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, para justificar la oposición rotunda del Ejecutivo a la consulta.
El diálogo al que apela el lendakari debe enmarcarse en la Constitución y las leyes, dijo la ministra. «No es tiempo de desafíos entre Administraciones ni de la confrontación permanente», ni de conflictos estériles que «no llevan a ninguna parte», proclamó Salgado.
La ministra recordó que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero se ha reunido en nueve ocasiones con el lendakari, la última de ellas la semana pasada, en la que le reiteró la postura del Ejecutivo respecto a sus planes soberanistas y a la necesidad de hacer políticas para la unidad y no para dividir. No obstante, recalcó que ninguno de esos encuentros ha servido para convencer a Ibarretxe de esa necesidad de consenso, pues ha seguido adelante con su proyecto. Por eso, Salgado no dudó en recordar a Ibarretxe que, como presidente del País Vasco, ostenta la representación ordinaria del Estado en esa comunidad, de manera que está obligado a «cumplir y a hacer cumplir las leyes y la Constitución».
Las críticas al proyecto del Gobierno vasco fueron compartidas por el PSOE y el PP. El portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, insistió en que supone una «equivocación política» y es «claramente inconstitucional». Dejó claro, además, que pese al apoyo que pueda recibir en el Parlamento vasco, el plan del lendakari desborda la Constitución y por ello debe ser «parado política y jurídicamente». El líder de los socialistas vascos, Patxi López, aseguró que el proyecto «deja la iniciativa a ETA» y «pone en evidencia a Íñigo Urkullu».
El PP calificó de «chapuza jurídica extraordinaria» y consideró «inconstitucional de raíz» la propuesta de consulta. Además, instó al Gobierno a que «ponga fin a la complacencia» y «adopte inmediatamente» las acciones jurídicas que están en sus manos para evitar la consulta.