El alcalde de Trujillo (Cáceres), José Antonio Redondo, puso ayer su cargo a disposición del PSOE, que le aceptó la renuncia, después de ser condenado por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas y por desobediencia a la autoridad. Así lo anunció el portavoz del PSOE de Extremadura, Francisco Fuentes, en la rueda de prensa tras la reunión en Mérida de la comisión política permanente de su partido.
Fuentes valoró el paso dado por Redondo, por «reconocer un error» y advirtió de que renuncia a la alcaldía exclusivamente «por eso, no por meter la mano», ya que nunca se aprovechó del cargo en beneficio propio.
El portavoz socialista, que subrayó que Redondo fue «un buen alcalde», indicó que tras comunicar sus intenciones al partido presentará su dimisión en el consistorio, aunque su renuncia se debe hacer efectiva formalmente en una sesión plenaria del ayuntamiento. José Antonio Redondo fue condenado por el Juzgado de lo Penal único de Cáceres a la privación del permiso de conducir durante 18 meses y a una multa de 3.225 euros, por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas y por una falta de desobediencia a la autoridad. Efe intentó sin éxito conocer la opinión del regidor trujillano al respecto en reiteradas ocasiones.
El secretario general del PP extremeño, César Díez Solís, y el portavoz del partido en el Ayuntamiento de Trujillo, Alberto Casero, reclamaron ayer por la mañana la dimisión «de forma voluntaria» del alcalde, argumentando que «con qué autoridad puede dirigir un pueblo y a la policía local cuando ha incumplido las órdenes de las autoridades».