El jefe del Ejecutivo ve difícil firmar un nuevo pacto antiterrorista y aboga por un entendimiento tácito
29 abr 2008 . Actualizado a las 02:24 h.José Luis Rodríguez Zapatero asume que en la legislatura pasada cometió un error: ser incapaz de llegar a acuerdos con el primer partido de la oposición. El presidente del Gobierno aseguró anoche que en los resultados de las últimas elecciones generales ha leído el mensaje de que debe cambiar y enmendar esta actitud. «Yo lo he interpretado así y me voy a aplicar a ello», prometió.
Aún no hay fecha para una reunión en La Moncloa con el líder de la oposición, pero el jefe del Ejecutivo aseguró que esperará a ver cómo evolucionan las conversaciones entre el portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, y su homóloga en el PP, Soraya Sáenz de Santamaría y que lo llamará antes de que acabe el período de sesiones. «Con Rajoy -dijo- no es difícil dialogar».
La prioridad básica del primer tramo de la legislatura es, para el presidente, la reforma de la Justicia, la gran asignatura pendiente de su anterior mandato. Desde que el Gobierno aprobara por la vía de urgencia una reforma del sistema de elección en el Consejo General del Poder Judicial, con la posición en contra del PP, los dos grandes partidos han sido incapaces de llegar a un mínimo consenso sobre la materia en cuatro años. En una entrevista en el programa de TVE-1 59 segundos , Zapatero afirmó, no obstante, que ahora se siente «optimista en cuanto a las posibilidades de llegar a un acuerdo», no solo para la renovación del máximo órgano de gobierno de los jueces -en funciones desde hace año y medio-- sino para otras reformas encaminadas a lograr la modernización de una administración que, admitió, no está «a la altura de un país democrático». Menos esperanzado se mostró en cambio, con la posibilidad de sellar un nuevo pacto antiterrorista en el que tengan cabida todas las fuerzas políticas. Es, a su juicio, un objetivo excesivamente ambicioso. «Quizá -apuntó- debemos marcarnos objetivos razonables, limitados; que haya un cierto entendimiento entre todas las fuerzas es posible porque todo el mundo tiene una actitud de diálogo». En todo caso, reiteró que no habrá «ningún diálogo» con ETA y que su único destino es el abandono de las armas. Esta será, previsiblemente, una de las cuestiones que también abordará en su próxima entrevista con el lendakari, Juan José Ibarretxe, antes del pleno del Parlamento Vasco en el que éste pretende pedir el aval de la cámara para la convocatoria de un referéndum. «Le voy a reiterar que diálogo sí, entendimiento sí y aventuras nunca».