¿Todavía queda un mes?

Efe

ESPAÑA

Después de una intensa precampaña llena de enfrentamientos, aún quedan 30 días en los que pueden pasar muchas cosas, incluso aparecer más propuestas millonarias.

09 feb 2008 . Actualizado a las 16:38 h.

La interminable precampaña electoral, agitada y cargada de enfrentamientos, podría hacer creer que los comicios están a la vuelta de la esquina, pero todavía queda un mes para la cita con las urnas, treinta días en los que pueden pasar muchas cosas, incluso aparecer más promesas millonarias.

La economía ha mandado hasta ahora por encima de cualquier otro asunto, aunque la exclusión judicial de ANV de las elecciones haya devuelto la lucha antiterrorista al primer plano.

A estas alturas, la diferencia entre el PP y el PSOE está, según la mayoría de las encuestas, entre tres y cuatro puntos a favor de los socialistas, ventaja que algunos consideran un empate técnico.

Con este panorama, los dos grandes partidos han apretado el acelerador en los últimos meses, hasta el punto de que muchos se preguntan qué sorpresas van a reservar para la campaña que oficialmente comenzará en la medianoche del 21 de febrero.

Dos millones de nuevos empleos ó 2,2 millones; 300.000 plazas de guardería o más de 400.000; 45 millones de árboles ó 500 millones; 400 euros de deducción fiscal o rebaja general del IRPF.

En medio de esta «precampaña de los millones», se ha sucedido un incesante goteo de malos datos económicos que ponen en entredicho el optimismo de los socialistas y da argumentos al PP, esforzado en sacar la economía a la palestra, dejando a un lado el terrorismo.

De hecho, el «fichaje» estrella del líder del PP, Mariano Rajoy, para sus listas ha sido Manuel Pizarro, aunque la incorporación al PP del antiguo presidente de Endesa se vio empañada por la previa exclusión del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón.

La Conferencia Episcopal se ha colado en el debate con una nota de orientaciones electorales que ponía en la picota buena parte de las leyes socialistas y reprobaba cualquier negociación con los terroristas, mensaje interpretado desde la izquierda como una intolerable intromisión política favorable al PP.

Aún seguirían los ecos de esta polémica si no fuera porque el partido liderado por Mariano Rajoy ha rescatado la delicada cuestión de la inmigración para proponer en España el «contrato de integración» de Nicolas Sarkozy y defender la regulación del velo.

Entre las incógnitas que quedan por despejar a un mes de los comicios está la celebración del debate televisivo entre Zapatero y Rajoy, un «cara a cara» que ya tiene dos fechas pero no escenario.

La influencia que estos debates históricos -sólo se enfrentaron en 1993 Felipe González y José María Aznar- pueda tener en los votantes indecisos es otro de los grandes interrogantes a despejar en la campaña.

Más allá de los dos principales partidos, Izquierda Unida ha procurado remarcar sus señas de identidad con sus apoyos al doctor Montes y a las clínicas abortistas investigadas y con su reivindicación de un Estado laico en la polémica de los obispos, al tiempo que ya se ha ofrecido a formar gobierno con el PSOE.

Entre tanto, CiU se aleja de la posibilidad de apoyar a un hipotético PP vencedor, aunque sus principales dirigentes tampoco admiten públicamente que prefieran a Zapatero en la Moncloa; eso sí, decisivos, sí que quieren ser tras el 9-M.