La economía se convierte en el eje de la campaña

ESPAÑA

08 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El deterioro de la situación económica internacional y sus efectos visibles en España han condicionado las estrategias de los dos grandes partidos de cara a la campaña que se iniciará el 22 de febrero. Durante casi toda la legislatura, Zapatero ha tenido en los buenos datos económicos el valor más sólido, estable e indiscutible de su gestión frente a otras cuestiones más arriesgadas e inciertas como el proceso de paz o el modelo territorial. Pero es precisamente en el final de su mandato cuando las cifras económicas dibujan un panorama más preocupante, al margen de que este cuadro sea o no responsabilidad suya.

En el PP reconocen abiertamente que la economía será un pilar de sus ataques al Gobierno en la campaña. La estrategia será, según confirmó a La Voz un dirigente popular, incidir en que los buenos datos económicos y la creación de empleo se han debido a la inercia del cuadro económico que Aznar legó al PSOE. Y, sobre todo, insistir en que Zapatero no aprovechó esta etapa de bonanza para afianzar el futuro y, al no haber echado gasolina al motor económico, este se ha parado. A ello se sumará la advertencia de que si la falta de consistencia que achaca a Zapatero es peligrosa en cualquier situación, lo es mucho más en períodos difíciles como el que se avecina. La solución, dirá el PP, es alguien fiable y poco amigo de los experimentos como Rajoy. Los populares niegan que abandonen la lucha antiterrorista o el modelo de Estado como estrategia de oposición, pero admiten que en esta campaña también «es la economía, estúpido», lema que llevó a Bill Clinton a la Casa Blanca.

Ayer hubo ya un primer episodio de esta estrategia. El portavoz económico popular, Miguel Arias Cañete, aseguró que la economía española presenta «evidentes signos de desaceleración» y que el país «no está para alegrías». Esa situación, dijo, requiere un «gobernante responsable» y no uno «iluso, visionario y ciego» como Zapatero.

La respuesta socialista

El PSOE es consciente de la táctica que empleará el PP y tiene preparado un argumentario para rebatirla. En primer lugar, los socialistas iniciarán una campaña para explicar todos los logros económicos de este Gobierno. Algo a lo que, según reconocen algunos socialistas, deberían haber dedicado mucho más esfuerzo durante estos cuatros años. El PSOE, aseguran, ha gastado más tiempo en hacer pedagogía social sobre las reivindicaciones de los nacionalistas que lo han apoyado que a glosar y difundir sus propios éxitos económicos, que han sido el puntal de su gestión, como demuestra la petición de Zapatero a Solbes para que continúe.

Ayer, la secretaria de Política Económica del PSOE, Inmaculada Rodríguez Piñeiro, incidió en esa línea y aseguró que el PSOE ha «superado con creces la herencia recibida» y reparte «mejor los beneficios del crecimiento entre toda la población».?Pero el PSOE prepara también cuadros y montañas de cifras para asegurar que los últimos datos alarmantes de inflación y crecimiento económico son coyunturales y mejorarán a partir del segundo trimestre, pasadas las elecciones. Zapatero desoyó en el verano a quienes le recomendaron adelantar las elecciones ante lo que se avecinaba y ahora hará de ese supuesto error un alarde de responsabilidad, afirmando que no quiso aprovecharse de la bonanza económica para sacar votos.