De las deudas sin cobrar a los constructores al aumento del precio del bonobús y de la basura

ESPAÑA

28 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

«Yo de arquitectura no hablo, porque no tengo ni idea. Que él no hable de tributos municipales». Esas fueron las palabras elegidas por Julián Lanzarote (alcalde de Salamanca desde 1995) para pedirle a su compañero de partido Pío García Escudero que no se metiera en el jardín de las subidas de impuestos en Salamanca. El coordinador de campaña del PP solo había reclamado al regidor que escuchara a los salmantinos.

En realidad, Lanzarote llevaba tiempo escuchando a sus vecinos. Por tres veces se le llenó la plaza, delante del Ayuntamiento, de ciudadanos cabreados. Incitados por las asociaciones de vecinos y armados de pancartas y megáfonos, le gritaron toda clase de lindezas a uno de los alcaldes con mayor respaldo popular de España, si se atiende al número de votos recibido.

El regidor aseguró hace unos días que no sabe de arquitectura, pero antes ya había demostrado que en el consistorio que dirige entienden bien poco de lo que tiene que ver con la construcción. El gobierno municipal habría dejado de cobrar (según varios medios de comunicación locales) unos 15 millones de euros por la deuda de edificabilidad de varias promociones en Salamanca -multas a las empresas que construían por encima de los metros cuadrados permitidos-.

Las deudas de los constructores prescribieron y la noticia se hizo pública pocos días antes de que el Ayuntamiento anunciara una drástica subida de impuestos ante la precariedad de las arcas locales.

Los vecinos sumaron una cosa y otra y pocos entendieron que lo que el municipio había perdido por un lado se lo quisiera cobrar al pueblo en los bonobuses (subida del 80%), el IBI (crecimiento del 16%) o el impuesto de basuras (incremento del 35%). Llegó la primera manifestación y no se recordaba tanta gente en una protesta desde la organizada por la salida de los papeles del Archivo de la Guerra Civil, cuando viajaron a Salamanca buses de toda España.

Lanzarote reculó ligeramente y rebajó al IPC la subida en la tarjeta del transporte urbano, pero mantuvo el resto. Las críticas no cesaron y el PSOE aprovechó la coyuntura para atacar las palabras del líder nacional de los populares, Mariano Rajoy, que había prometido que los impuestos no crecerán si las generales lo colocan al frente del Ejecutivo.

Nuevas voces del PP (Presidencia de la Junta de Castilla y León incluida) pidieron ayer al alcalde que rectifique. Aunque esta vez García Escudero (profesional de la arquitectura) no dijo ni pío.