Un muerto y dos desaparecidos al desplomarse un edificio en el centro de Santander

Gonzalo Antón

ESPAÑA

Hay varios heridos leves y el Ayuntamiento apunta como posible causa a un «exceso» en las obras de reforma de un inmueble cercano.

09 dic 2007 . Actualizado a las 12:18 h.

Una anciana muerta y dos personas desaparecidas que vivían junto a ella es el trágico balance provisional tras el derrumbe de un edificio antiguo situado en la zona centro de Santander, según fuentes del cuerpo de bomberos municipal, cuyos efectivos aún tratan de retirar escombros de la zona para despejar las dudas sobre la existencia de más víctimas mortales bajo ellos. En el suceso, que se produjo unos diez minutos después de las seis de la tarde, también resultaron heridas varias personas, aunque su pronóstico es, en principio, leve.

La persona fallecida tras el desplome es una mujer de unos 70 años, identificada como Gumersinda Colmenero Carranceja, cuyo hijo logró salir por su propio pie del inmueble, según explicó el portavoz del Ayuntamiento de Santander, Eduardo Arasti. Sin embargo, los dos desaparecidos son otro hijo de la fallecida y un hombre que vivía con ambos en la buhardilla del edificio caído. La zona, que se llenó de humo tras el siniestro, seguía acordonada al cierre de esta información. Tanto las fuerzas de seguridad como los servicios de rescate trataban de buscar supervivientes o, de haberlas, personas fallecidas.

En el rastreo de los restos del inmueble, del que sólo ha quedado en pie una de las cinco plantas que tenía, se están usando seis perros adiestrados para este tipo de situaciones de emergencia, que en las próximas horas serán reforzados con otros cuatro canes llegados de Asturias. Asimismo, se había pedido a los vecinos y curiosos que guardaran silencio para facilitar la escucha de alguna voz, quejido o lamento por parte de los dos desaparecidos que, según el regidor santanderino, «todo apunta» a que se encuentren bajo los escombros.

Las causas del desplome aún se desconocen con exactitud, si bien el propio alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, apuntó como una clara posibilidad las obras de reforma que se estaban haciendo en un edificio contiguo, y que habían ido «más allá de la autorización municipal», que limitaba los trabajos a un arreglo de la fachada y el tejado. Los vecinos, por su parte, sostenían de forma mucho más rotunda que esa era la causa del siniestro -alguno incluso apuntó que en los últimos días habían aparecido grietas-, junto al deterioro que sufría el inmueble derrumbado debido al paso del tiempo y el mal estado de conservación.

Tanto la fallecida como los dos desaparecidos vivían en el número 14 de la calle Cuesta del Hospital (en el 12 se estaban haciendo las obras sobre las que ahora recae la sospecha), del que ahora sólo quedan escombros. De allí sólo pudo salir por su propio pie otro hijo de la anciana muerta, que se encuentra ingresado en el hospital Marqués de Valdecilla. Asimismo, hay otros vecinos de la zona que resultaron heridos leves por la onda expansiva y la caída de la fachada de un edificio contiguo, mientras que de otros tres inmuebles próximos (en los números 10, 16 y 18 de la misma vía) pudieron ser desalojadas 39 personas sin daños.

Un barrio deteriorado

El edificio que se vino abajo está situado frente a la plaza del Ayuntamiento de Santander y dentro del llamado Cabildo de Arriba, un barrio antiguo y también muy deteriorado en muchas de sus zonas, donde durante los últimos años se han derrumbado varios inmuebles -en todos los casos sin víctimas- por el importante deterioro de sus estructuras. De hecho, en la actualidad hay en vigor un plan municipal (denominado ARI) para la rehabilitación integral de este área.

El último desplome en la zona tuvo lugar el 20 febrero de 2006, cuando se vino abajo el edificio del Palacio del Mar, un antiguo almacén de muebles adquirido poco antes por el Gobierno de Cantabria con el propósito de rehabilitarlo. Un mes y medio antes, el 9 de enero, se hundió el inmueble situado en el número 9 de la calle Garmendia, casi al lado de donde dos días antes había caído otra casa. Por último, el 7 de abril de 2005, se derrumbó, en parte, el número 5 de la calle Ruamenor, un edificio declarado en estado de ruina.

Varios responsables del consistorio santanderino, encabezados por el primer teniente de alcalde, Samuel Ruiz, y el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, acudieron al Cabildo de Arriba poco después del suceso para supervisar las tareas de búsqueda de posibles supervivientes o víctimas, que estaba previsto se prolongaran durante toda la noche. En ellas participaban veinte efectivos de la Policía Local, otros tantos de los bomberos y también técnicos de Protección Civil.