Amenaza de pleitos, fichaje de Gayoso y dinero para paisanos

La Voz

ESPAÑA

La reaparición mediática en Vigo de Manuel Núñez se producía en el verano del 2004, cuando tras haber superado varias crisis económicas se hacía con el 80% de la firma Conycase y con ello con los viejos aparcamientos subterráneos de la calles Coruña y Fernando el Católico, además del más reciente situado en la calle Venezuela. La compra llegó tras enfrentarse personalmente al entonces delegado de la Zona Franca, Pablo Egerique, al que amenazó con llevarlo a los tribunales si el Consorcio público se interponía en la puja por los tres párkings. Para ver la reconstrucción de los garajes invitó hasta a miembros del Ejército y como decidió cerrarlos sin avisar al Concello, fue amenazado con sanciones municipales. Con el viento a favor, Manuel Núñez Arias dio marcha a sus siete empresas: dedicadas a los quesos en conserva, a materiales de construcción, a diseños y proyectos inmobiliarios e incluso a autobuses en Tenerife. Para publicitar su división de productos del hogar echó mano del más popular de la televisión galaica, Xosé Ramón Gayoso, igual que para triunfar en su compra de fincas en Totana hizo lo más efectivo, comprar el suelo a 24 euros por metro donde valía 6, y dando 18.000 en mano como señal.