La ciudadana francesa Concepción Iglesias Álvarez, esposa del dirigente de ETA preso en España José Arizkuren, Kantauri, fue puesta en libertad ayer por la Justicia gala pocas horas después de haber sido detenida en el País Vasco francés en virtud de una orden del juez Baltasar Garzón. La fiscalía de Pau (suroeste de Francia) consideró que la reclamada presenta suficientes garantías de comparecer el próximo 30 de noviembre en la vista de la euroorden española, que le imputa su participación en un intento de asesinar al Rey en Palma de Mallorca el verano de 1995. El principal motivo de la liberación, no sometida a ninguna medida cautelar, es que ya ha cumplido condena por los mismos hechos en Francia.
Kontxi Iglesias Álvarez (Burdeos, 1966) tiene un empleo fijo y está al cuidado de su hijo de 12 años, fruto de su unión con Kantauri, en su domicilio del País Vasco francés.
El artículo 695-22 del código de procedimiento penal francés estipula que la ejecución de una euroorden «es rechazada» cuando la persona reclamada ya cumple o ha cumplido condena en Francia por los mismos hechos. Los expertos consultados subrayaron que, aunque la tipificación española de los delitos cometidos es diferente, «pues cada país es libre de la calificación jurídica, los hechos son idénticos».
Se da la circunstancia de que la extradición de Kantauri, también condenado en París en el mismo sumario, fue autorizada por la Justicia francesa el 13 de septiembre del 2000 como inductor del fallido magnicidio. Durante una entrega temporal, el 8 de abril del 2002 fue condenado en la Audiencia Nacional a trece años de prisión por planificar y financiar la operación.