Nuevo golpe a la violencia callejera en Guipúzcoa. Los servicios de información de la policía detuvieron en la madrugada de ayer en San Sebastián a cuatro cabecillas de la organización radical juvenil Segi (heredera de Jarrai), acusados de ser los cerebros y principales movilizadores de la violencia callejera en la capital guipuzcoana. El Ministerio del Interior, tras la cuarta redada contra grupos juveniles controlados por Batasuna en cuatro meses, considera desarticulada la estructura de Segi en la ciudad, a pesar de que una quincena de miembros de esta organización han logrado escapar a las redadas de ayer y de la pasada semana, también en San Sebastián. Grupo de apoyo a ETA El Ministerio del Interior informó de que los cuatro detenidos ayer eran miembros de un «grupo de apoyo a la organización terrorista ETA». Su misión, sostiene la policía, era atentar con «artefactos explosivos e incendiarios» contra todo tipo de objetivos: fuerzas de seguridad, edificios oficiales, sedes de partidos políticos, entidades bancarias, estaciones y unidades de ferrocarril, transportes públicos y mobiliario urbano. Los detenidos, Ekaitz Ezkerra, Iñaki Coloma, Ion Etxebarria y Martín Mendizábal, y algunos de los huidos habían «reorganizado la estructura de Segi» y en la actualidad, además de dirigir la organización juvenil ilegalizada en los barrios donostiarras, se ocupaban de la captación de nuevos jóvenes para el colectivo y de la instrucción de los nuevos adeptos en técnicas de terrorismo callejero. El Ministerio del Interior acusa a los detenidos de haber participado en diversos episodios de violencia callejera, entre otros, quema de autobuses urbanos en diciembre del 2006 y agosto del 2007, cortes de vías férreas en jornadas de apoyo a los presos de ETA y a organizaciones ilegalizadas del MLNV, y la organización de disturbios en el 2006 y en el 2007 tras manifestaciones ilegales convocadas por Batasuna, Askatasuna y Segi y en protesta a actuaciones de las fuerzas de seguridad.