El alto tribunal tiene que decidir sobre las leyes clave de Zapatero, incluido el Estatuto de Cataluña
20 oct 2007 . Actualizado a las 04:48 h.La decisión no tiene precedentes en la historia de la democracia española. El Gobierno anunció ayer que recusa a los magistrados del Tribunal Constitucional Roberto García-Calvo y Jorge Rodríguez-Zapata en un intento de evitar que caiga bajo control de los conservadores. En concreto, trata de apartarlos del recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP contra la llamada «enmienda Casas», que prorroga el mandato de la presidenta, del sector progresista, hasta su renovación, lo que no ocurrirá hasta después de las elecciones, dado el enfrentamiento político entre socialistas y populares.
Este movimiento tiene lugar en un momento en el que el Constitucional tiene sobre su mesa varios recursos de los populares contra algunas de las leyes más importantes del Gobierno Zapatero: igualdad, matrimonios homosexuales, Plan Hidrológico Nacional y, por supuesto, el Estatuto de Cataluña. Si Casas lograra continuar en su puesto, como pretende el Gobierno, los progresistas controlarían el tribunal gracias a su voto de calidad como presidenta, ya que rompería el empate existente de seis a seis entre progresistas y conservadores.
La alarma para el Ejecutivo surgió cuando el martes pasado el pleno del Constitucional apartó a Casas y al vicepresidente Gillermo Jiménez (conservador) del recurso del PP contra la prórroga de sus mandatos, que concluyeron en julio pasado. La decisión de separar a ambos magistrados, que ya se habían abstenido de participar en un asunto que les afectaba directamente, se adoptó gracias al voto de calidad del presidente accidental, el conservador Vicente Conde Martín de Híjar, que deshizo el empate a cinco. Los progresistas lo acusaron de romper la doctrina tradicional del Constitucional sobre las abstenciones con el objetivo político de descabalgar a Casas.
Si la recusación del Ejecutivo no prospera, los conservadores mantendrían la mayoría, anularían con casi total seguridad la prórroga del mandato de Casas y, lo que es más importante, controlarían el Tribunal Constitucional hasta la renovación de sus miembros, en puertas de decidir sobre leyes en las que Zapatero ha fundamentado su presidencia. Si García-Calvo y Rodríguez-Zapata son recusados, los progresistas tomarían ventaja (5-3) en el recurso del PP y Casas continuaría al frente del Constitucional hasta las elecciones.
?Contaminados
El recurso del Gobierno, presentado por la Abogacía del Estado, contra García-Calvo y Rodríguez-Zapata se basa en un escrito que ambos dirigieron al pleno del tribunal en junio, en el que mostraban su «profunda discrepancia» contra la reforma que permitía la continuidad de Casas. Considera que eso supone su «contaminación en el objeto litigioso», lo que permite «afirmar fundadamente que el juez no es ajeno a la causa». El abogado del Estado estima que los demás magistrados del Constitucional no quisieron tomar en consideración ese escrito para no «prejuzgar» y quedar precisamente «contaminados».
José Luis Rodríguez Zapatero respaldó desde Lisboa la decisión y el derecho del Gobierno a presentar una recusación «fundada en razones legales». Fernández de la Vega afirmó que se había adoptado esa decisión para «preservar la imparcialidad» del tribunal.
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