«Estamos a favor absolutamente de la despolitización total, integral y absoluta del Valle». Con esta contundencia el portavoz del PP Jorge Fernández Díaz manifestaba el voto favorable de su grupo al artículo 16 de la llamada Ley de la Memoria Histórica, que en su párrafo 2 señala que «en ningún lugar del recinto podrán llevarse a cabo actos de naturaleza política ni exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo».
Es decir, que una vez que sea aprobado uno de los proyectos estrella de Zapatero los ultras nostálgicos del régimen franquista no podrán celebrar concentraciones en el gran símbolo de la dictadura, tal como vienen haciendo todos los 20 de noviembre ante las tumbas de Franco y José Antonio. A partir de ahora, el Valle de los Caídos, construido por presos antifranquistas, tendrá como objetivo «honrar y rehabilitar» la memoria de los fallecidos a consecuencia de la Guerra Civil y la represión política que le siguió, y «se regirá estrictamente por las normas aplicables con carácter general a los lugares de culto y a los cementerios públicos».
El apoyo del PP -pactado con CiU y los socialistas- a este importante artículo de una ley que ha descalificado y sigue descalificando globalmente, fue la gran sorpresa de la sesión de la Comisión Constitucional que ayer dio luz verde a la llamada Ley de la Memoria Histórica.
El PSOE logró con el apoyo crítico de IU-ICV, CiU, PNV y el Grupo Mixto sacar adelante el texto, que será remitido al pleno del Congreso, que lo debatirá a finales de este mes. Esquerra Republicana de Catalunya se mantuvo inamovible en su posición de rechazo total a una ley que Joan Tardá volvió a calificar como «gran fraude», fundamentalmente porque no declara la nulidad de los juicios dictados por los tribunales franquistas.
A pesar de que el Partido Popular reiteró su oposición a una ley que considera que reabre viejas heridas, votó favorablemente ocho de sus artículos y la disposición adicional referida al Valle de los Caídos. Los populares dieron su sí a todo lo que supone ampliar los derechos e incrementar las indemnizaciones a las víctimas.
Nietos de exiliados
Otra novedad, aportada en este caso por IU-ICV, es la ampliación de la posibilidad de adquirir la nacionalidad española a los nietos de los exiliados y huidos de España tras la guerra, que la perdieron o tuvieron que renunciar a ella.
También hay cambios en la exposición de motivos, que en adelante, por impulso de CiU, reconocerá como víctimas de la dictadura a quienes por motivos de venganza política padecieron la confiscación de sus bienes y vieron así frustrados sus proyectos vitales. Ese apartado, que carece de valor jurídico pero recoge la intención del legislador, también honra a quienes fueron perseguidos en la zona republicana por sus creencias religiosas.