Cuatro jóvenes cometieron este atroz crimen. Violada en tres ocasiones, atropellada y quemada viva, Sandra Palo fue torturada antes de morir. Las penas fueron 64 años de prisión para el Malaguita, el único de los agresores que era mayor de edad; ocho años de internamiento para los dos adolescentes de 16 años, el Ramón y el Ramoncín, y para Rafita, el más joven, cuatro años en el centro.
En el momento de su detención por la muerte de Sandra Palo, entre los cuatro delincuentes acumulaban más de 700 denuncias en la comisaría de Alcorcón y la Fiscalía de Menores, entre otros delitos por la quema de coches, robos, tirones, asaltos, agresiones, alunizajes con los coches que robaban, amenazas, innumerables actos vandálicos y hasta perdigonadas disparadas contra los peatones.
El pasado 27 de junio Rafita salió en libertad, a pesar de que los expertos aseguraron que no estaba rehabilitado.