El Congreso rechazó ayer la propuesta del PP para permitir a los titulares de hipotecas que queden en paro no pagar sus cuotas durante un año, así como eliminar las comisiones por cancelación anticipada de las hipotecas, y reducir los costes por la renovación o subrogación de los créditos para que sus titulares puedan cambiar de banco.
Estas iniciativas fueron parte de una serie de medidas para ayudar a familias con problemas para hacer frente a sus hipotecas por las subidas de los tipos de interés, que el grupo parlamentario popular sumó a una moción sobre el alza del coste de la vida.
La moción contó con el único voto favorable de los populares, la abstención de CiU y PNV y el rechazo del resto de los grupos, que coincidieron al considerar esta iniciativa como oportunista y electoralista.