Piden el indulto para un preso al que se lo concedieron por error

La Voz EFE | BARCELONA

ESPAÑA

El interesado es un guardia civil, condenado por falsificar moneda Al recluso le retiraron la medida de gracia que le habían dado por un fallo mecanográfico

15 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La Audiencia Nacional ha propuesto un indulto parcial de un año para José M., el preso condenado por falsificación de moneda al quien el año pasado el Ministerio de Justicia comunicó equivocadamente, debido a un error mecanográfico, que se le había concedido esa medida de gracia. El recluso, un guardia civil en la reserva que en 1999 fue condenado a ocho años de prisión por la Audiencia Nacional por falsificar moneda, pasó medio año esperando en vano abandonar la cárcel, tras recibir la notificación de que había sido indultado. Pero las ilusiones del recluso, que cumple condena en la cárcel Quatre Camins de La Roca del Vallés (Barcelona), se truncaron al recibir otra carta en la que el Ministerio de Justicia le advertía de que el indulto le había sido concedido equivocadamente, «debido a un error de tipo mecanográfico en la transcripción del informe». Más de un año después de esa segunda carta, la Audiencia Nacional ha propuesto al Gobierno que conceda un indulto parcial de un año a José M., que, si obtuviera esa gracia estaría a sólo dos años de conseguir la libertad definitiva y lograría la condicional de forma inmediata, según ha explicado su abogado, Jordi Sandalinas. La propuesta se basa en el hecho de que el recluso ha mostrado una conducta «adaptada a la normativa, con ausencia de expedientes disciplinarios en toda la condena», con la excepción de uno que se le abrió en abril del año 2003 por la posesión de un teléfono móvil. Además, según la Audiencia Nacional, la evolución del preso dentro del programa SAM, que evalúa los niveles de actividades y conducta de los penados, «ha sido positiva, manteniendo la letra A en los últimos ocho trimestres». Según el letrado del recluso, esta decisión de la Junta de Tratamiento de Quatre Camins supone «un giro de 180 grados» respecto a la posición que hasta ahora ha mantenido en relación con José M., a quien no se ha concedido ni un solo permiso de salida desde su ingreso, pese a no estar implicado en delitos de sangre ni tratarse de un penado peligroso. El 23 de enero del año pasado, el Defensor del Pueblo envió una carta al guardia civil en la que, a su vez, le remitía un escrito del Ministerio de Justicia, firmado por el Secretario de Estado, Luis López Guerra, que le anunciaba que el Consejo de Ministros le había concedido el indulto. Desde entonces, el recluso vivió sus días en la cárcel con la ilusión de salir en libertad, y, ante la falta de respuesta, el letrado de J.?M.?V. pidió explicaciones al Defensor del Pueblo, que en febrero del 2006 le hizo llegar una segunda carta en la que le confirmó que, «sin duda», el indulto le había sido concedido. No fue hasta mayo del 2006 cuando el abogado del recluso recibió una tercera notificación que le advertía de que no se le había otorgado el indulto solicitado, con el añadido: «Lamentamos los perjuicios que este error, ajeno al Defensor del Pueblo, le pueda haber causado».