El PP se prepara para el regreso de Rato

M. Iglesias MADRID

ESPAÑA

El socialista Peces Barba critica las «malas formas» con las que ha sido anunciada la vuelta de José Bono a la política

13 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La posible vuelta a la política nacional de dos pesos pesados como Rodrigo Rato y José Bono está poniendo nerviosos a sus compañeros de filas. En el caso de Rato, los dirigentes populares hacen oídos sordos al deseo del director del Fondo Monetario Internacional (FMI) de mantenerse al margen de la política activa y ya se preparan para su llegada, ya que lo ven «con muchas ganas de hablar de política, muy informado y muy motivado». El deseo de que Rato impulse la alternativa del PP en las próximas elecciones generales es común a todo el partido, del que han desaparecido como por encanto los antiguos detractores del ex ministro de Economía. «Nadie sabe hasta qué punto podrá hacer política», señaló un miembro de la cúpula popular, deseoso de que el gerente del FMI acabe en un puesto compatible con el ejercicio de la política en el PP. Y añadió que «tendrá que ponerse al día para tomar el pulso de la actualidad, que ha cambiado mucho desde que él se fue». En su partido están dispuestos a todo: desde darle el número dos de la lista de Mariano Rajoy a aprovechar su tirón en mítines, reuniones sectoriales y todo tipo de actos electorales, sin excluir una colaboración más discreta, en la sombra, con informes o consejos al candidato a la Moncloa. Además, no pocos atribuyen la previsible designación de Juan Costa para coordinar el programa electoral a «un guiño» de Rajoy a Rato. Desde la dirección del partido apagan estas expectativas y afirman que la elección de Costa no tiene nada que ver con el regreso del director del FMI, al tiempo que garantizan que «el coordinador del programa no estará destinado a convertirse en una figura mediática», sino a trabajar en la confección del proyecto gubernamental de Mariano Rajoy. Mientras, en el mundo socialista, el posible retorno de José Bono también está creando cierto nerviosismo. El histórico Gregorio Peces Barba criticó las «malas formas» con las que el PSOE, o el propio Gobierno, comunicó la noticia de que Bono podría ser el próximo presidente del Congreso, y dijo que expresa «una voluntad de mandar pasando por encima de las reglas y los procedimientos». Peces Barba aseguró que la noticia «parte de una desconsideración a la autonomía institucional del Parlamento y a la autonomía de su presidente», y comentó que la comunicación fue «prematura y poco considerada» para Manuel Marín, que «se agrava porque procede de las filas socialistas, de Ferraz o quizás de la misma Moncloa». El catedrático, sin embargo, elogió al ex ministro Bono, aunque añadió que no se entiende «que haya sido utilizado como ariete para debilitar al actual presidente del Congreso».