La lucha de poder entre Mas y Duran coloca a CiU al borde de la ruptura

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

Pujol ve posible ese escenario si el líder de Unió insiste en marcar solo la estrategia electoral

19 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La crisis de CiU está a punto de estallar. Dirigentes de Unió Democràtica y de Convergència Democràtica se muestran incluso dispuestos a romper la coalición fundada por Jordi Pujol hace casi 30 años y presentarse por separado a las elecciones generales. El desacuerdo es tan grave que el ex presidente de la Generalitat y presidente de CDC, Jordi Pujol, admitió ayer por primera vez públicamente la posibilidad de un escenario de ruptura si el pulso se lleva a sus últimas consecuencias. En su opinión, si Unió y su líder Josep Antoni Duran insisten en marcar en solitario la estrategia de cara a las próximas generales la coalición puede romperse. Para Pujol, Duran puede «marcar» las líneas de la campaña pero no decidir con quién hay que pactar o si se debe entrar o no en el Gobierno central. La clave del desencuentro es la lucha de poder entre Artur Mas (CDC) y Duran (UDC) por controlar la estrategia de cara a las elecciones generales y a los posteriores pactos. El primero defiende que si gana Zapatero sin mayoría absoluta CiU sólo debe apoyarle a cambio de que éste le ceda la Presidencia de la Generalitat. Por el contrario, el democristiano considera que debería haber ministros catalanes en el Gobierno central. Es decir, la fórmula «servir a Cataluña desde donde sea posible». Duran dijo ayer que sería «una tremenda barbaridad, un terrible error y una insensatez», así como «el mejor servicio a los socialistas» que se presentaran por separado. Aunque desmintió «radicalmente» que su partido haya amenazado a su socio con la ruptura, aconsejó «apagar» las voces «insignificantes» de CDC que cuestionan la renovación de su candidatura como cabeza de lista de CiU al Congreso en 2008.