El juez de la Audiencia Nacional Juan Del Olmo ordenó ayer el ingreso en prisión de los seis activistas de los Grapo detenidos el miércoles de la pasada semana en Barcelona. El magistrado, tras más de catorce horas de interrogatorios, acordó además mantener incomunicados a los terroristas que supuestamente integraban el último comando operativo de la banda, a la espera de que la Guardia Civil practique varias diligencias pendientes, entre ellas registros de nuevos pisos relacionados con la organización armada. El fiscal acusa a todos los activistas de pertenencia o colaboración con banda armada y a los jefes del comando y grapos más buscados, Israel Clemente y Jorge Vidal, les imputa además el asesinato de la empresaria zaragozana Ana Isabel Herrero el 6 de febrero del 2006, cuando intentaban secuestrar a su marido. Clemente y Vidal también están acusados de robo con intimidación.