Sebastián dimite y deja al PSOE de Madrid en una profunda crisis

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

Afirma que se va sin resentimiento, pese a las «mentiras y calumnias» que se dijeron contra él El candidato elegido por Zapatero renuncia para no obstaculizar la renovación del PSM

31 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«Me voy sin resentimiento». El candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, confirmó así ayer el final de su efímera carrera política tras el batacazo sufrido en las pasadas elecciones municipales. Ni siquiera recogerá su acta de concejal. Sebastián, que fue designado personalmente por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, escogió significativamente la sede socialista de Ferraz, y no la regional del partido, para despedirse. Los concejales electos socialistas por Madrid se enteraron por la prensa de la dimisión. Una muestra más de la crisis del socialismo madrileño, al que algunos dirigentes del PSOE culpan abiertamente de la derrota en las elecciones. Sebastián justificó su espantada en su deseo de no ser «un obstáculo» para la renovación del Partido Socialista de Madrid. El ex asesor económico del presidente regresará a su puesto de profesor en la Universidad Complutense de Madrid. La despedida, que por otra parte habían exigido destacados dirigentes del PSM, se une a la anunciada retirada del candidato a la Comunidad, Rafael Simancas, aunque este último permanecerá en el cargo de presidente regional del partido hasta las elecciones generales. Sebastián aseguró que se va «por coherencia y por principios», tras una derrota para la que «no valen excusas ni justificaciones ni disculpas». Reconoció que durante la campaña aseguró que se mantendría en la oposición en caso de no ganar las elecciones, pero añadió que «con este resultado los votantes socialistas se sienten frustrados y yo quiero contribuir a la recuperación del partido». El candidato socialista no quiso despedirse sin un recuerdo para quienes considera culpables de su derrota y así aseguró que se marcha sin resentimiento, «a pesar de los insultos, las mentiras y las calumnias que se han dicho y escrito sobre mí en las últimas semanas». Polémica en la FSM La posible continuidad como concejal de Sebastián había desatado un fuerte debate en el PSOE, incluso a nivel nacional. Varios dirigentes cuestionaban no sólo la adecuación del economista para el cargo, sino también la forma en la que fue designado. El ex presidente de la Comunidad de Madrid Joaquín Leguina dijo que la renuncia «es conveniente para todos», pero culpó también a Simancas, a quien acusó de haber convertido el PSM en «una alfombra para que paseara la ejecutiva federal, especialmente José Blanco». «Cuando uno se pone de alfombra, a uno lo pisan, y si viene algún perrillo, lo mea», dijo. El propio Simancas se limitó a expresar su afecto «personal y político» por Sebastián, y a agradecerle su trabajo durante la campaña sin hacer más comentarios. El reelegido alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, que tuvo una agria polémica con Sebastián cuando éste le preguntó por sus relaciones con una imputada en el caso Malaya, le deseó «lo mejor» a su rival político.