Sólo el ADN permitirá saber si pertenecen a los dos desaparecidos Los afectados tienen que recurrir a ayudas oficiales para cubrir sus necesidades básicas
04 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El laboratorio de la Comisaría General Científica de Madrid determinará si los nuevos restos aparecidos en la escombrera corresponden a las dos personas desaparecidas tras la explosión de gas el pasado 1 de mayo en la calle Gaspar Arroyo de Palencia. A los restos hallados durante la tarde del jueves se sumaron otros nuevos elementos encontrados ayer en las labores de rastreo. Los primeros indicios apuntan a la posibilidad de que pertenezcan a Petra, la mujer de 88 años que residía en el tercer piso del bloque derrumbado, aunque tampoco se descarta que los restos sean de Eduard, el joven de 24 años. El subdelegado del Gobierno en Palencia, Gabriel Castañeda, desveló que la estructura de los huesos hace pensar que pueden pertenecer a la anciana. No obstante, se mostró cauto a la hora de aportar conclusiones definitivas hasta que dentro de tres días haya resultados científicos de los laboratorios. Las mayores incógnitas se centran en la búsqueda de los restos de Eduard. Fuentes de la investigación señalaron que a primera hora de la tarde se encontraron más restos entre los escombros que podrían pertenecer al cuerpo de un joven. Al parecer, se trataría de un fémur que está siendo analizado por los forenses. Los agentes de la Policía Científica continuaron revisando los escombros descargados en una gran explanada, junto al estadio de fútbol de La Balastera. Allí se revisan minuciosamente a la espera de encontrar restos humanos o materiales que sean esclarecedores para comprobar dónde y por qué se produjo la gran explosión de gas que provocó la muerte de al menos siete personas. También continúan los trabajos en el solar que ocupaba el edificio siniestrado, al tiempo que los bomberos y técnicos apuntalan los bloques de viviendas colindantes. «Volver a la vida» Mientras, los 200 vecinos desalojados de sus viviendas intentan «volver a la vida». Una de las mujeres afectadas resumía de este modo el sentir de la mayoría: «Estamos a la espera de que nos realojen para tener una vida normal, para seguir viviendo». Lo primero que hicieron los damnificados fue acudir a la Oficina de Atención Integral al Ciudadano para recoger un cheque de mil euros concedido por la Junta de Castilla y León a cada persona. Las carencias son tan elementales que hay que comprar todas las cosas básicas para la vida. José Luis, vecino del número 2 de la calle Gaspar Arroyo, dijo que lo primero que comprará será «un pintalabios para mi mujer y ropa, porque no podemos sacar absolutamente nada; hemos estado con el pijama con el que abandonamos nuestra casa y con lo que nos han prestado». Respecto a la evolución de los heridos, los últimos partes médicos constatan una mejoría. Seis personas permanecen hospitalizadas en los centros sanitarios de Palencia, Salamanca y León. Además, una mujer de 53 años, P.?B.?G., fue trasladada al Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Asimismo, Nerea, la niña de 6 años que sufrió un grave traumatismo craneoencefálico y otras lesiones, se recupera en el hospital de Salamanca, adonde había sido llevada en helicóptero. Las dos principales entidades financieras de Castilla y León, Caja Duero y Caja España, han abierto cuentas solidarias para canalizar todas las ayudas posibles y facilitar la máxima agilidad en la concesión de dinero a los afectados. Además, el Consejo de Ministros dio el visto bueno a las ayudas contempladas en este tipo de catástrofes. «Hemos adoptado un acuerdo para conceder ayudas de emergencia que vengan a paliar la tragedia», declaró la vicepresidenta del Gobierno, Fernández de la Vega.