Tres personas resultaron heridas leves el pasado viernes al descarrilar un tren en la línea 7 Los sindicatos señalan que se están descuidando los trabajos de mantenimiento
17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?abotajes, descuidos, errores humanos... son muchos los razonamientos que se esgrimen para explicar las numerosas averías que en los últimos meses está registrando el suburbano. La última ocurrió en la tarde del viernes, a las 18.30 horas, entre las estaciones de Avenida de América y Cartagena de la línea 7, debido a un problema en una de las ruedas del primer bogie del quinto coche, lo que hizo descarrilar el convoy durante unos 120 metros. Ante este incidente, en el que tres personas resultaron heridas leves, el portavoz del Sindicato de Conductores de Metro y delegado de prevención, Francisco Rubio Bermejo, denunció ayer la impuntualidad a la hora de realizar las revisiones. Aunque señaló que hay que esperar al informe para conocer las causas y matizó que esta avería «entra dentro de lo normal», Rubio manifestó que la empresa debe de hacer un esfuerzo para mejorar el mantenimiento. «Con poco que se hiciera, se recobraría la situación de normalidad», apostilló. «Si el mantenimiento continúa como hasta ahora, podemos tener casos como el de la línea 5, pero con muy poquito que se corrija, esto no va a ocurrir», afirmó recordando el accidente sucedido el pasado 8 de marzo por el desprendimiento de un motor de un tren a causa de «fatiga» en los tornillos de sujeción. No obstante, el portavoz quiso subrayar que se está realizando un óptimo trabajo de revisión, lo que pasa es que «no se hace a tiempo». «Las revisiones se han alargado mucho, pero se hacen bien», dijo, por lo que volvió a insistir en que el descarrilamiento ocurrido el viernes se produjo porque «se está descuidando el mantenimiento de los trenes». Apela a la calma «Estuve en el lugar del incidente y no vi nada raro. Lo que no puede ser es que porque estén sucediendo estas averías alarmemos a los pasajeros del suburbano. Si viéramos algo grave, seríamos los primeros en decir que esto no está bien», aclaró Rubio apelando a la tranquilidad. Así, en relación a los cables cortados que han aparecido en algunos trenes, apuntó que en un momento dado, alguien puede cortar un cable sin querer, lo que no implica sabotaje. «Nadie en su sano juicio va a cortar el 'cable del hombre muerto', a no ser que tengamos un loco en la empresa», aseveró, al tiempo que negó que haya habido ningún acto de sabotaje organizado por los sindicatos de conductores.