Los héroes del vuelo MR-465

La Voz R. S. | LAS PALMAS

ESPAÑA

ÁNGEL MEDINA G.

Cinco pasajeros redujeron con la ayuda de la tripulación al secuestrador del avión que procedente de Nuakchot aterrizó el jueves en el aeropuerto de Las Palmas

16 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El arrojo y valentía de un grupo de pasajeros permitió desbaratar los planes del pirata aéreo que secuestró el pasado jueves un avión que hacía la ruta Nuakchot-Gran Canaria, con escala en la ciudad pesquera de Nuadibú. La alerta la dio en primer término el comandante del Boeing, cuando informó al pasaje del suceso durante el vuelo con un mensaje inesperado: «¡El avión ha sido secuestrado! Deben seguir las instrucciones. Nos dirigimos a Dajla». Mohamed Ahmed, uno de los pasajeros, relató que, cuando el avión volaba entre Nuakchot, la capital de Mauritania, y Nuadibú, el secuestrador esgrimió dos pistolas, una en cada mano, y entró en la cabina del aparato con la intención de desviar a Francia el avión para pedir asilo político en el país galo. Mohamed Ould Abderramán, un hombre de 32 años, se quedó dentro de la cabina con el comandante e hizo salir de ella al copiloto. Plan de ataque Según contó Mohamed Ahmed, la idea de reducir al secuestrador partió de un grupo de hombres que se coordinaron con el copiloto, quienes decidieron que las mujeres y los niños se sentaran en la parte de atrás del avión y los hombres fueran en la delantera. Mientras, un pasajero del avión alertó con su teléfono móvil del suceso al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) del Gobierno de Canarias, informó el 112. Fueron cinco los pasajeros varones que se presentaron voluntarios para intentar reducir al secuestrador, pese a ir armado, en el momento en el que el piloto y su copiloto habían acordado: cuando aterrizara en la pista de Gran Canaria, daría un fuerte frenazo que desestabilizaría al pirata aéreo. Y así fue. El aparato tomó tierra de forma brusca y Mohamed Ould perdió el equilibrio. En ese momento, el pirata aéreo recibió una lluvia de golpes de los pasajeros que entraron en la cabina mientras una de las azafatas arrojaba sobre la entrepierna del delincuente una tetera con agua hirviendo, lo que provocó además heridas leves a uno de los pasajeros. La Guardia Civil accedió entonces al aparato y detuvo al individuo. Según el cónsul general de Mauritania en Canarias, Abdou Ould Ahmed Aevir, el secuestrador no era «un profesional». «No sabe lo que hace», le aseguró el piloto al cónsul de su país, por lo que se descarta cualquier motivación terrorista en su acción. Todos los pasajeros afectados regresaron en la madrugada del viernes a Mauritania en el avión secuestrado, salvo dos madres con dos bebés, que tramitan en la policía nacional la documentación necesaria para regresar cuanto antes. Los miembros de la tripulación salieron ilesos, salvo una auxiliar que sufrió heridas leves. También han sido ya dados de alta los 14 pasajeros que sufrieron diversas contusiones al arrojarse del avión. El cónsul mauritano agradeció la intervención de las autoridades españolas y la actuación de los servicios de seguridad y emergencias.