Entrevista | Antón Alonso Suárez Además de llevar más de veinte años propiciando un puente entre las empresas y los periodistas, este ourensano ha trabajado como corresponsal en el extranjero
24 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Para Antón Alonso Suárez la vida se desarrolla entre los numerosos colores que separan al blanco del negro. No en vano, ha logrado aunar realidades aparentemente contradictorias, tanto en el plano personal como profesional. Ourensano de nacimiento y madrileño de adopción, éste experto en comunicación empresarial también ha hecho sus pinitos en diversos medios de comunicación como colaborador y corresponsal. - ¿Desde cuándo vive en la capital? -Se podría decir que resido en Madrid desde el 79, pero con algunos matices. En esos años, estaba trabajando en una multinacional de Telefónica y me destinaron un tiempo a Chile, Cantabria y Brasil. Así que de forma estable diría que comencé a vivir aquí a partir del 2000. Tres años más tarde, entré a trabajar como jefe de comunicación en el Grupo Outeiriño, donde continuo. - ¿Qué le impulsó a cambiar de residencia?, ¿encontró algún problema a la hora de adaptarse? - Aunque suene muy sentimental, acabé en Madrid por amor. Antes estuve viviendo en Bilbao. El cambio más radical fue el traslado de Galicia a Euskadi, pero me acostumbré pronto, porque son muy acogedores. Lo mismo me ocurrió al llegar a Madrid, aquí te lo puedes montar como quieras. Viviendo aquí no hago más que ganar universalidad, no pierdo nada de gallego. Madrid no te aplana, casi es un valor ser de fuera. - A pesar de ser licenciado en informática e ingeniero técnico, su carrera se ha desarrollado en torno a la comunicación. -Sí, tras obtener estas titulaciones, realicé un máster en gestión de gabinetes en la universidad de Deusto y ya cuento con una dilatada experiencia desarrollando esta labor en el departamento de comunicación de diversas empresas. También fui socio de una empresa de comunicación y protocolo. - No obstante, conoce a su vez la otra cara del periodismo. -Fui corresponsal para Europa de varios medios de comunicación. Dentro de este aspecto, fui presidente de la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera en España, entre 1999 y 2000. En la actualidad, soy vocal del Club de Periodistas Gallegos en Madrid y miembro del Club Internacional de Prensa. - ¿Qué le hizo dedicarse al ámbito de la comunicación? -Empecé muy joven trabajando en la radio. De alguna manera, siempre he estado pegado a la comunicación, sobre todo a la corporativa. Llevo como 22 años dedicado a esta faceta. Es un oficio especializado, ya que hay que vender todo lo que hace, hablar siempre en positivo de la organización a la que representas. - ¿Qué implica ocuparse de esta labor empresarial? -Hay que tener una gran responsabilidad, porque representas a otro. Una buena imagen es muy difícil de conseguir, pero tremendamente fácil de perder. Se trata de buscar sinergias, informaciones dentro de tu empresa y tratar de trasladarlas hacia fuera y hacia dentro, no hay que olvidar el crucial papel de la comunicación interna, siempre sin caer en la saturación. La comunicación es una labor cotidiana de responsabilidad, hay que cuidar mucho el lenguaje corporal y verbal, ya que proyectas una imagen del medio al que representas. - Aunque su carrera profesional parece asentada en Madrid, ¿sigue teniendo relación con su tierra natal? -Mucha. Además, la corporación a la que pertenezco fue fundada por el ourensano doctor Luis Antonio Outeiriño Míguez, y tiene cinco clínicas de resonancia magnética en Galicia.