Zapatero y Rajoy la han postergado hasta la próxima legislatura Políticos y expertos, de acuerdo en que no cumple su función de representación territorial
20 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy se han puesto de acuerdo en muy pocas cosas en la actual legislatura. Pero durante su última reunión en la Moncloa sí lo hicieron para dar carpetazo definitivo a la reforma de la Constitución, cuyo plato fuerte era introducir los cambios inaplazables que requiere el Senado, con el objetivo de que se convirtiera en la auténtica Cámara de representación territorial, como prescribe la Carta Magna. Sin embargo, existe un consenso generalizado entre partidos políticos y constitucionalistas consultados por La Voz sobre la necesidad de reformar la Cámara alta. Su propio presidente, Javier Rojo, asegura que es «una obligación», sobre todo después de la reforma de los estatutos de autonomía. En unos momentos en que algunos cuestionan el modelo territorial, Rojo considera que un nuevo Senado serviría para cohesionar y «hacer más España, más país, más Estado». En su opinión, «falta voluntad política» para acometer unos cambios imprescindibles por culpa de la crispación que domina la escena política. Aunque la insatisfacción con el funcionamiento del Senado es también general, la fórmula técnica para transformarlo en cámara de representación territorial no es sencilla, como destaca el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago, Roberto L. Blanco Valdés. Incluso el portavoz de PP, Pío García-Escudero, admite que la dificultad de la reforma estriba en «saber en qué consiste eso» que dice la Constitución y añade que «ningún grupo tiene las ideas claras». En cualquier caso, la reforma deberá esperar una vez más.