Agenda | Citas culturales para la jornada El prestigioso artista ourensano expone en la Casa de Galicia de Madrid una selección de sus más recientes piezas en torno a la obesidad y la maternidad
17 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El paisaje gallego y la figura humana se funden en la imaginación de Ramón Conde (Ourense, 1951), sin duda uno de los artistas plásticos más controvertidos de la contemporaneidad gallega. No en vano, es generador de una gran polémica cada vez que expone sus trabajos al público, ya que posee una iconografía provocadora de gordos y gordas exuberantes en grado máximo, con independencia del formato o la técnica que utilice en cada ocasión. Según señaló el coordinador de actos culturales de la delegación de la Xunta en la capital, Ramón Jiménez, «los críticos han agarrado la obra de Conde por los cuernos» y han entendido correctamente los recursos de su escenografía, el mundo alegórico en que se desenvuelve, los cánones bajo los que realiza su equilibrio de formas, además del juego de luces y sombras y el ritmo de los volúmenes que propone. «Aunque los gordos sean una referencia obligada en su obra, sus acumulaciones adiposas son una vulneración del modelo estético de la actual sociedad de consumo, con un cierto grado de obscenidad ofensiva para el espectador», concluyó Jiménez. De este modo, los seres que pueblan la obra de Conde resultan amenazadores en su personalidad. No son objetos artísticos ni mucho menos decorativos, se afirman en su soledad irritada o plácida, pero siempre inquietante. A diferencia de Botero, cuyas piezas son más complacientes, el escultor ourensano recurre a la carnal voluptuosidad para expresar las opiniones y sensaciones que el mundo, no sólo el real, sino el imaginado, le sugiere». « La escultura es una forma de interrogación personal, algo que te permite estudiarte de alguna manera. Y esto, realizado con profundidad ,adquiere un valor social, ya que a través de ella reflejas no sólo tu vida, sino tu época y los valores de la sociedad en la que vives. Entonces es cuando esa obra llega a ser icónica», comentó recientemente el autor. De formación artística netamente autodidacta, la vida de Ramón Conde constituye un ajetreado periplo por diversas ciudades gallegas y Madrid, que en la actualidad ha recalado en Santiago y Milladoiro, donde tiene el estudio. Entre sus exposiciones nacionales e internacionales sobresalen la presentación de la obra Los Rederos, en la Gran Vía de Vigo en 1991, los proyectos realizados en Hannover y Berlín durante el 2003 o la muestra al aire libre que desarrolló en el 2005 por las calles y exterior del edificio del Ayuntamiento de Ourense.