Crónica | Interrogantes sobre la muerte de un empresario Casi dos semanas después del crimen, la muerte de Joan Alsina, copropietario de una importante empresa catalana, sigue llena de dudas: ¿robo o muerte por encargo?
13 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Jessica Fletcher, la perspicaz e infalible protagonista de Se ha escrito un crimen , tendría un desafío a su medida en el asesinato del empresario catalán Joan Alsina, un suceso digno de película de intriga. Han pasado casi dos semanas desde que apareció su cadáver y los investigadores del caso, tras una inspección de la escena del crimen mucho más larga de lo habitual, carecen de teorías sólidas para explicar lo fundamental: quién y por qué razón mató a Alsina. El empresario, copropietario de la empresa Encofrados Alsina, una auxiliar de la construcción que ha adquirido tamaño multinacional, fue hallado muerto el día de Año Nuevo por una de sus hijas. El cuerpo estaba tendido en un charco de sangre en su casa, ubicada en una urbanización de lujo de Sant Cugat del Vallés. Había sido degollado. Según desveló la autopsia. El crimen se produjo dos días antes, el 30 de diciembre. Para entonces, su esposa estaba en Colombia, su país de origen, pasando las vacaciones de Navidad. Las pesquisas policiales, lejos de aclarar el caso, han puesto al descubierto las numerosas incógnitas que lo envuelven. El arma del crimen, seguramente algún objeto cortante, no ha aparecido. La inspección de la casa por parte de los agentes -y de la propia viuda, el pasado miércoles- no ha aclarado gran cosa. No ha trascendido si se echan en falta objetos de valor, pero los Mossos d'Esquadra no descartan móviles distintos al robo, lo que deja claro que hay muchas dudas todavía. A todo ello hay que sumar una circunstancia especialmente sospechosa: los asaltantes rompieron la ventana para hacer ver que habían irrumpido a través de ella, pero los investigadores están convencidos de que entraron por la puerta. Y sin forzarla. Lo cual abre interrogantes escabrosos: ¿Les había facilitado alguien una copia de la llave? ¿Fue acaso un asesinato por encargo? La familia de Alsina lo niega. En los interrogatorios policiales aseguran que el empresario no tenía enemistades conocidas ni tampoco había recibido amenazas. Y en las declaraciones públicas insisten en la tesis del robo: «No tenemos dudas de que fue un asalto a la casa», ha manifestado un portavoz. Pero estas afirmaciones todavía no han convencido a la policía, que reconoce cierta confusión ante las singulares circunstancias del crimen. «El caso es tan extraño que no puede limitarse a una sola hipótesis. Si hubiera sido un simple asalto para robar, ya habría trascendido», han reconocido portavoces policiales. Así las cosas, las especulaciones más diversas no han tardado en aparecer. Algunos medios han publicado que los Mossos consideran otras hipótesis, como un ajuste de cuentas o un caso de extorsión, por motivos que habría que aclarar. La familia insiste en negarlo y lamenta que se busquen «cosas donde no existen», puesto que «la empresa no ha recibido amenazas ni extorsiones». Una vez completado el análisis de la escena del crimen, los agentes han ampliado sus pesquisas al entorno familiar y profesional de la víctima, en busca de nuevas pistas que conduzcan hacia el origen del asesinato. Por el momento, y con el secreto sumarial decretado por el juez silenciando la información, la sombra de la duda sigue pesando sobre un asesinato muy misterioso.