«Aunque más profesional, el mar todavía es un milagro cotidiano»

Marina de Miguel LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

Entrevista | Antón Castro ESCRITOR Y PERIODISTA El autor gallego, residente en Zaragoza, presentó en la capital su último libro de relatos, en el que hace gala de su pasión por contar y escuchar viejas historias

04 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La pasión de Antón Castro (Arteixo, 1959) por el arte de contar y escuchar historias se trenza en su último libro, Golpes de mar, con el salitre y la fuerza del viento que tanto caracteriza a su tierra natal. Ladrones de caballos, fareros o niños alucinados que envían cartas al más allá habitan en esta selección de cuentos, que fue presentada recientemente en la sede madrileña de la Editorial Destino, sello que lo ha publicad o. -Me fui en el año 78, entre otras razones porque me daba pánico realizar el servicio militar; durante un viaje de estudios a Zaragoza, conocí a un grupo de objeción de conciencia. Allí trabajé en lo que pude: derribos, recogida de uvas, de naranjas e incluso artesano del macramé. - Entre esas actividades nació su propósito de escribir en gallego. -Había una librería llamada Hesperia, que tenía infinidad de libros de escritores gallegos, esto me sirvió para reconstruir mi propia lengua desde la distancia. Intenté escribir en gallego, hice dos o tres poemarios que se llegaron a presentar en Galicia, pero cada vez me resultaba más difícil. - Es en esa época cuando empieza a rondarle por la cabeza «Golpes de mar». - El mundo del mar, las narraciones orales o los aparecidos, esa fantasía que convive con lo cotidiano, me obsesionan desde hace años. - Estas inquietudes se radicalizarán con la distancia. - Es cierto. Vuelvo a Galicia una o dos veces al año y lo primero que hago es ir a un sitio llamado Caión. Esta novela se centra en la región del alma llamada Baladouro, ubicada entre Arteixo, Santa María de Lañas, Barrañán y Caión, en A Coruña. - Sin embargo, el plano temporal está fuera de cualquier concreción. -He preferido situar la historia en un marco intemporal, pues me preocupaba más la referencia a los sueños y reforzar la personalidad estrambótica de los protagonistas. Quería que estuviese envuelto en una especie de nebulosa, que formase parte de la región de los sueños. Galicia es para mí la región de los sueños, sigue siendo la imagen del Paraíso. - El mar es uno de los grandes protagonistas de estos relatos. -Me viene desde lejos, incluso tengo varios poemarios dedicados a él. Coleccionaba libros sobre el mar, de piratas y cosas por el estilo. - ¿Considera que resulta tan evocador como antes? -Las ciudades han crecido, la convivencia se ha democratizado mucho más, se lucha por conquistar mayor terreno a los mares. Sin embargo, hace dos años estuve en Vigo con un amigo que me llevó a varias playas que estaban como en los años treinta. El mar es evocador, dramático y trágico. No obstante, cada vez las cosas se modernizan más. Se podría decir que el mar, con los años, es más profesional y menos pintoresco, pero continua siendo un milagro cotidiano. - Junto a él se encuentra el viento, que da continuidad a las historias. -Todo lo que soy está muy condicionado por el viento, por las atmósferas, por la lluvia. En Galicia, sobre todo en el mundo rural, de niño convivías con el misterio, representado por el viento agitando los pinos o los matorrales. No entendería mi vida ni formación sin el viento. Curiosamente, he encontrado en Aragón otro viento que me atrae igualmente, el Cierzo, que dicen que vuelve loco a la gente. También me pasa lo mismo con la lluvia. Reflejo la importancia que para mí tiene la naturaleza, por eso procuro escribir con los cinco sentidos.