El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, culpó ayer al Gobierno de la nación del cambio de recorrido de la Cabalgata de Reyes de este año, por no haber acabado las obras de la Puerta del Sol, donde sin embargo, dijo, sí se celebrarán las campanadas de Año Nuevo, porque el Ayuntamiento sí acabará las suyas. La mitad este de la Puerta del Sol está ocupada ahora mismo por las obras que realiza el Ministerio de Fomento para construir una estación de Cercanías, mientras el Ayuntamiento ejecuta obras en las calles de Montera y Arenal. Según manifestó el alcalde en la rueda de prensa posterior a la reunión de la Junta de Gobierno, Fomento no tendrá acabadas sus obras para Navidad, por lo que los camellos de los Reyes Magos y las carrozas que los acompañan cada 5 de enero no podrán atravesar Sol camino de la plaza Mayor. «La obras realizadas por la Comunidad de Madrid también se terminarán en plazo. Pero me temo que no las obras de Zapatero, porque en la Puerta del Sol hay una que ya lleva tres años, y me da la impresión de que el Gobierno socialista no está en condiciones de garantizar que esté terminada», manifestó el regidor madrileño. Sin embargo, Gallardón afirmó que el Ayuntamiento hará «de la necesidad virtud» y «aprovechará la circunstancia» para que los madrileños disfruten de la Cabalgata de la mejor forma posible. Así, la comitiva de sus majestades de oriente recorrerá en la tarde noche del próximo 5 de enero un tramo del paseo de la Castellana, desde Nuevos Ministerios hasta Cibeles.