La Guardia Civil se acerca a los gitanos

La Voz G. M. M. | MADRID

ESPAÑA

JUAN M. ESPINOSA

27 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El entendimiento entre dos colectivos tradicionalmente separados, como gitanos y guardias civiles, es el objetivo del acuerdo suscrito ayer por el que los futuros guardias recibirán formación sobre la cultura y costumbres del pueblo gitano. El director general de la Guardia Civil, Joan Mesquida, y la presidenta de la asociación gitana Yerba-Buena, Pilar Heredia, presentaron ayer en Madrid el acuerdo, por el que los alumnos de la escuela de Baeza (Jaén) recibirán clases de historiadores, antropólogos e incluso mujeres gitanas. Mesquida señaló que el motivo de esta iniciativa es «la superación de viejos clichés relacionados con la etnia gitana» y añadió que se pretende «acercar la realidad, y la idiosincrasia de la cultura gitana a la Guardia Civil», ya que consideró que esto «nos enriquecerá a todos». Por su parte, la presidenta de la asociación Yerba-Buena consideró que se marca un hito, ya que «nunca antes había habido un contacto serio y riguroso que propiciara un trato de concordia, de entendimiento y de tolerancia entre ambos colectivos». «A pesar de las desavenencias de la Guardia Civil y la comunidad gitana, paradójicamente y de manera particular, han vivido un mismo denominador común, un estereotipo distorsionado y desfigurado que se ha mantenido sobre ambos», señaló Heredia. «Declaramos solemnemente derogada la Cartilla de la Guardia Civil de 1845», dijo el director general de la Guardia Civil, quien explicó que, en su artículo 10 del Capítulo II, decía, entre otras cosas: «se vigilará escrupulosamente a los gitanos que viajen». Esta minoría étnica compuesta por 600.000 personas y siempre presente en España, según Mesquida, contará a partir de ahora con una colaboración directa del cuerpo que ayudará a salvar «barreras y prejuicios» y que tratará de propiciar su integración. La Guardia Civil promoverá cualquier tipo de colaboración que redunde en profundizar en el respeto de los derechos humanos y en el reconocimiento de las minorías étnicas. Heredia destacó que, «el pueblo gitano ha sido visto como un sector social salvaje, dedicado al robo, y, en la Guardia Civil, ha habido sectores que lo creían enemigo de las clases trabajadoras».