Zapatero anuncia que se dan las condiciones para dialogar con ETA

Marta Suárez BILBAO

ESPAÑA

LUIS TEJIDO

En junio comunicará a las fuerzas políticas en el Congreso el inicio de las conversaciones Advierte de que el proceso de paz durará tres o cuatro años, y da esperanzas políticas a Batasuna

21 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer en Baracaldo (Vizcaya) que el Gobierno informará en junio a los partidos políticos del inicio del diálogo con ETA. El jefe del Ejecutivo no defraudó la expectación que había generado su primer viaje al País Vasco tras la declaración del alto el fuego permanente y aprovechó la Fiesta de la Rosa del Partido de los Socialistas de Euskadi para realizar este anuncio. El presidente del Gobierno destacó que, tras haberse tomado dos meses para verificar que el alto el fuego es real y si nada cambia en las próximas semanas, en junio comunicará a las fuerzas políticas «el inicio del proceso de diálogo para ver el fin de la violencia». Será en una sesión extraordinaria en el Congreso de los Diputados y no en el próximo debate del estado de la nación, cumpliendo así los deseos del jefe de la oposición, Mariano Rajoy. Fuentes gubernamentales sitúan este pleno a finales de junio, después del referéndum del Estatuto de Cataluña. En medio de un ambiente festivo y de esperanza, ante casi 9.000 simpatizantes congregados en el Bilbao Exhibition Center, el secretario general del PSOE rechazó las «prisas y la ansiedad» del entorno de ETA. Aunque la banda y Batasuna apremian al Gobierno a abrir el proceso, Zapatero destacó que a partir de ahora se tomará «el tiempo necesario para que cada paso que demos sea irreversible y en la buena dirección». Consciente de que la mayoría de los ciudadanos son escépticos sobre las intenciones de los terroristas, como apuntó el último sondeo del CIS, comprendió esa «duda razonable porque la historia es muy larga y el dolor muy grande». No obstante, subrayó que la determinación del Ejecutivo para conseguir el final de la violencia es «absoluto». El presidente del Gobierno midió a conciencia su discurso y obvió cualquier crítica al PP. Empeñó públicamente su palabra en que su Gabinete y su partido sabrán «compartir y reconocer» la responsabilidad del proceso con las formaciones que «tengan buena fe» y remen para afianzar la paz. Pidió que «nadie» intente sacar cabeza y que todos los partidos asuman que el proceso se gestionará más allá de este Gobierno y de esta legislatura porque tardará al menos «tres o cuatro años». Homenaje a las víctimas El jefe del Ejecutivo comenzó su esperada comparecencia con un recuerdo a las víctimas y anunció que propondrá su reconocimiento en la Carta Magna. «El mayor homenaje que podemos hacer es recordarlas en el libro de la convivencia, en el preámbulo de la Constitución». Una iniciativa que le sugirió días atrás el diputado socialista Eduardo Madina, quien sufrió un atentado terrorista en febrero del 2002. Zapatero destacó que la paz no tendrá un precio político, pero también dejó claro que la ausencia de violencia será «la mejor condición para la política de verdad», con lo que «tendremos diálogo político» entre los partidos. Un diálogo que, a su juicio, debe conducir a renovar la convivencia de los vascos. Por último, advirtió a Batasuna de que todos los partidos tienen derecho a expresar sus ideas «en igualdad de condiciones» siempre y cuando cumplan un requisito: que las defiendan con la palabra. Por ello instó a la formación de Otegi a recorrer ese camino porque «si aquellos que han usado la violencia dan un paso, la democracia sabrá dar sus pasos». Mientras que el líder del PSOE evitó cualquier crítica al PP y también al PNV, el secretario general del PSE-EE, Patxi López, reprochó a los populares su actitud ante el alto el fuego. «Todas sus intervenciones han sido para echar por tierra nuestras esperanzas [...]. Parece que no quieren que esto salga bien porque quien va a liderar el camino hacia la paz es Zapatero y no lo pueden soportar», denunció.