Navarra se niega a ser Euskadi

David Beriain REDACCIÓN

ESPAÑA

El presidente, Miguel Sanz, asegura que Zapatero negocia el futuro de la comunidad con la banda terrorista ETA. Pero, ¿cómo ven los propios navarros su porvenir?

07 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

«Tengo informaciones que indican que el Gobierno está negociando con ETA la creación de un órgano para acercar Navarra al País Vasco». Las palabras del presidente del Gobierno navarro, Miguel Sanz, pronunciadas poco después de que los cócteles molotov hicieran temblar el proceso de paz en Barañáin, desataron una tormenta política en la comunidad foral. Resucitaban los fantasmas del anexionismo vasco. El resto de las fuerzas políticas lo acusaron enseguida de mentir y de hacer campaña electoral con el miedo de muchos navarros a que su futuro se decida en alguna mesa de negociación ajena a ellos. «Mira, eso no lo defendemos ni los nacionalistas. Es que eso no lo defiende ni ETA. Nadie va a permitir que el futuro de los navarros lo decida nadie que no sean los propios navarros», comenta a La Voz el parlamentario navarro Maiorga Ramírez, de Eusko Alkartasuna. Sin embargo, la polémica, alimentada por el recelo hacia las intenciones del Gobierno de Vitoria, era ya imparable. ¿Un miedo real? «Desde el Gobierno nacionalista del País Vasco, los navarros vemos continuas injerencias en relación con Navarra. Se trata a Navarra como si fuera un territorio más del País Vasco ,y se podrían citar muchas pruebas de ello. Por ejemplo, así lo hacía con toda claridad el Plan Ibarretxe. Se está partiendo de la existencia de un pueblo único, lo cual es falso», dice Alberto Pérez Calvo, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Pública de Navarra. Indurain «vasco» Desde luego, esta apreciación del «intrusismo vasco» la comparten muchos navarros, sobre todo los que viven de Pamplona hacia el sur, donde el nacionalismo no tiene apenas presencia. Y ponen ejemplos mucho más prosaicos que el Plan Ibarretxe, pero igualmente sangrantes para ellos. La ETB, la televisión pública vasca, realiza sus emisiones desde hace muchos años también en Navarra. A menudo de una forma ilegal. En su mapa meteorológico incluyen a Navarra dentro de los territorios vascos. En los deportes se refieren a Osasuna como un equipo vasco y proclaman la existencia de un pentacampeón vasco del Tour de Francia: Miguel Indurain. Otra parte de los navarros, sobre todo los que viven en las zonas vascófonas del norte, no ven ningún problema en todo lo anterior porque se sienten vascos. Eso sí, en algunos casos se quejan de que los partidos nacionalistas que dicen representarlos están demasiado basados en el País Vasco y utilizan Navarra como poco más que una sucursal. Y argumentan que, con la historia en la mano, Navarra es el amalur, la madre patria de los vascos, el lugar donde nació el euskera. Y que fue el Reino de Navarra la única expresión política histórica que se parece a la Euskal Herria que defienden hoy los nacionalistas. Esto lo admiten hasta en Batasuna. «Los nacionalistas nos hemos equivocado mucho con Navarra, porque el nacionalismo político moderno nació con Sabino Arana y era muy vizcaíno. En ese proyecto se creía que Navarra tenía que sumarse, cuando más bien tenía que ser al revés. Pero se está cambiando. Hoy en día ni nosotros mismos votaríamos a favor de una anexión pura y dura de Navarra», confiesa un dirigente aberzale.