Un informe del ingeniero responsable de las obras dice que se puso en peligro a los pasajeros El PP se opondrá en la Asamblea porque no se puede controlar a gobiernos pasados
09 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Rafael Simancas, y el de IU, Fernando Marín, anunciaron ayer que van a pedir la creación de una comisión de investigación sobre las obras de ampliación de la línea 9 de Metro, que llevó el suburbano hasta Arganda en el año 1999. Esta petición responde al informe conocido el martes, según el cual la ampliación se puso en marcha con deficiencias técnicas «extraordinariamente peligrosas para la circulación de trenes». Tanto que pudo provocar una catástrofe, incluso con riesgo para la vida de los pasajeros. El informe fue realizado para el Ayuntamiento de Málaga por el ingeniero Manuel Melis, actual jefe de las infraestructuras municipales y en aquel año director general de Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, responsable de la construcción de las nuevas líneas del metro. Las causas por las que se corrió dicho peligro fueron que se dio prioridad a los criterios de ahorro económico sobre las medidas de seguridad, ya que la empresa privada que lo construyó se quedó con la concesión de la explotación. Para ahorrar dinero se diseñaron unos anclajes de los postes de catenarias (las que transportan la electricidad) endebles y baratos, que a las tres semanas provocaron su caída sobre las vías. Según resaltó Manuel Melis en su informe, cuando se produjo la caída no pasaba ningún tren, «pues habría sido una catástrofe si la línea eléctrica hubiera caído encima de los vagones, lo que hubiera electrocutado a todos los pasajeros». Simancas justificó la petición de la comisión de investigación en que es necesaria para «establecer garantías absolutas para la seguridad en el futuro de los ciudadanos y los trabajadores a la hora de realizar obras públicas a través del procedimiento de la concesión privada». El portavoz socialista hizo hincapié en que hay obras pendientes de ejecutar en la Comunidad de Madrid con la misma fórmula de concesión privada, como la construcción del metro a la nueva Terminal de Barajas (T-4) y a los PAU del norte, y el tren ligero a Boadilla del Monte y Pozuelo de Alarcón. El portavoz del PP, Antonio Beteta, aseguró que no va a haber comisión de investigación, porque el control parlamentario es para el Gobierno actual y no puede actuar sobre otro Gobierno. Por su aprte, el portavoz de IU, Fernando Marín, calificó de «sui generis» la interpretación del Reglamento de Beteta e insistió en que el artículo 75 establece que la Mesa, a propuesta de dos quintas partes de los miembros de la Asamblea, acordará la creación de una comisión de investigación sobre cualquier asunto de interés.