La niña de cinco años ingresada por las palizas que le daba el novio de su madre ya ha salido de la UVI. La pequeña, que sufría constantes humillaciones, ya fue internada en noviembre
06 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El compañero sentimental de la madre detenida el pasado fin de semana por los Mossos d¿Esquadra en la localidad barcelonesa de Montcada i Reixac por maltratar presuntamente a su hija de cinco años, que permanece ingresada en el Hospital de la Vall d¿Hebron de Barcelona, ataba las manos a la pequeña y le tapaba la boca con cinta. La niña, que fue ingresada en estado de coma, también era obligada a beber agua con una jeringa y a tragarse su propio vómito. Según informaron fuentes del Hospital de la Vall d¿Hebron, la niña ya ha superado el estado de coma en que se encontraba, aunque sigue en estado grave en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del centro hospitalario. Los supuestos maltratadores detenidos pasarán mañana a disposición judicial. Montserrat A.A., la ex mujer del presunto maltratador, Francisco Javier P.E., declaró hace un mes en una denuncia presentada en la policía nacional de Montcada que la hija de ambos había sido testigo en varias ocasiones de la dureza con la que el ahora encarcelado trataba a su hermanastra. La denunciante, que tiene 36 años, está separada de Francisco Javier P.E., de 32, desde junio del 2005. Tomó esta decisión, porque, según dijo a la policía, «recibía malos tratos», razón por la cual el juez dictaminó una orden de alejamiento del ex marido. Los Mossos d'Esquadra detuvieron el pasado domingo por la mañana a Francisco Javier P.E. y Ana María C.F., de 26 años, madre de la niña hospitalizada, tras ser avisados por los médicos del Hospital de la Vall d¿Hebron, que al ver el estado físico de la menor, sospecharon que había sufrido malos tratos. Además, ayer se supo que la pequeña ya fue hospitalizada el pasado mes de noviembre en un centro sanitario barcelonés, también por presuntos malos tratos, según fuentes próximas a la investigación. Tras abrir diligencias, el juez ordenó el pasado 25 de enero que los agentes interrogasen a la progenitora. La declaración de la madre, cuyo contenido no ha trascendido, fue remitida por la policía al juzgado de Barcelona, al tiempo que se comunicó al juez que se buscaba al padre biológico de la criatura, cuyo paradero se desconoce.