Los partidos políticos convirtieron por unos minutos el Congreso de los Diputados en un inusual oasis de paz. El panel de votaciones y el debate previo reflejaron la unanimidad de la Cámara para pedir al Gobierno un mayor control en la regulación del comercio de armas. En medio de las múltiples discrepancias que mantienen enfrentados a los partidos que apoyan al Gobierno y la oposición, todas las fuerzas políticas coincidieron en darse una tregua para aprobar una proposición de ley que profundice en la transparencia y vigilancia de la venta de productos de defensa a otros países.Todos los portavoces expresaron su satisfacción por el consenso pleno que les unió en pro de una cultura de la paz y celebraron el hecho de que la propuesta votada en el pleno responda a las exigencias de la sociedad civil. De hecho, la iniciativa se basa en un informe elaborado por Greenpeace, Amnistía Internacional e Intermón. Ni siquiera los portavoces del PSOE y el PP utilizaron su habitual beligerancia en sus intervenciones, en las que no hubo apenas reproches. Ambos se dedicaron a elogiar los avances que sus respectivos gobiernos hicieron en aras de un mayor control del comercio de armas y a favor de la aplicación del Código de Conducta de la UE. La diputada popular Asunción Oltrá ni siquiera criticó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero por el retraso en el cumplimiento de su obligación anual de rendir cuentas al Congreso sobre la venta de armas en el 2004, y se limitó a recordar que el ministro de Defensa no ha solicitado todavía su comparecencia a tal fin. El portavoz de CiU, Carles Campuzano, fue un poco más crítico en este punto e incluso se mostró más exigente con el Ejecutivo socialista y le reprochó la reciente autorización para la venta de armas a Venezuela. En opinión del diputado convergente, a la vista de las recientes elecciones, el Gobierno de Hugo Chaves no reúne las condiciones que exige el Código Europeo de Conducta para que se le pueda vender armamento.