Los socialistas acumulan el 48% de los créditos y el 54% de los impagos
26 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los partidos políticos españoles mantienen sin pagar deudas vencidas con entidades de crédito por valor de 39 millones de euros, lo que representa un tercio del total de su endeudamiento bancario. El 56% de esta deuda corresponde al principal de créditos que no han sido devueltos a su vencimiento, y el resto a los intereses pendientes de pago surgidos de estas operaciones. Estas cifras corresponden a la foto fija tomada por el Tribunal de Cuentas a 31 de diciembre del 2002, y vienen recogidas en el Informe de Fiscalización sobre la Contabilidad de los Partidos Políticos. El texto fue aprobado a finales de octubre de este año y será presentado el martes en el Congreso de los Diputados por el presidente del órgano fiscalizador, Ubaldo Nieto. La lista de morosos está encabezada por el Partido Socialista de Cataluña, que en la fecha mencionada acumulaba deudas por valor de 17,3 millones, de los cuales 14,3 habían vencido. En esta cantidad aún se incluyen los 6,5 millones de intereses perdonados por La Caixa a finales del año pasado, detonante de la gran tormenta política que amenaza la continuidad en el cargo del ministro de Industria, José Montilla. El segundo partido en la lista de peores pagadores es el PSOE, que tiene vencidos 6,7 de los 48 millones que debe a los bancos. El Partido Socialista y su federación catalana aglutinan, en conjunto, el 48% del total de la deuda bancaria de los partidos y el 54% de los créditos no pagados. En total, hasta siete partidos acumulan pólizas vencidas y no abonadas con entidades de crédito. Se trata, además de los dos ya citados, de Izquierda Unida, Unió, Esquerra -la deuda reconocida por los republicanos también incluye los 2,7 millones de euros que posteriormente le fueron perdonados por La Caixa-, Eusko Alkartasuna, Partido Andalucista y Partido Popular. En el caso de esta última formación, la deuda corresponde al descubierto en una cuenta abierta por la formación regional en Andalucía que, según el Tribunal de Cuentas ,debe figurar en el pasivo de los populares. Sorprende el caso del Partido Andalucista, la tercera fuerza más endeudada -con un 91% de sus créditos impagados-, y que en términos contables se encuentra en una evidente quiebra técnica. Entre los partidos morosos no se encuentra el BNG. A finales del 2002, los nacionalistas debían menos de 900.000 euros y se encontraban al día con sus obligaciones. La deuda actual del Bloque es de 2,6 millones y está pendiente de vencimiento. Financiación irregular La práctica de no devolver los créditos bancarios, bien por la prescripción y no ejecución de éstos o bien tras llegar a acuerdos con las entidades financieras, es común en la mitad de las formaciones políticas españolas con representación parlamentaria. En la última década, los bancos y las cajas de ahorro les han perdonado deudas por valor de 33,8 millones de euros. En sus dictámenes anuales, el Tribunal de Cuentas siempre se ha mostrado contrario a esta práctica, por considerar que las condonaciones son asignaciones extraordinarias no reguladas expresamente en la ley, y podrían ser consideradas fuentes de financiación irregular. El PSOE, el partido más beneficiado durante el período analizado, con más de la mitad de las quitas bancarias, defendió en las alegaciones presentadas ante el tribunal en el año 2001 el derecho de las formaciones políticas a renegociar sus deudas como hace cualquier empresa. Los socialistas pretenden que la nueva ley sobre financiación de partidos que discute el Parlamento incluya explícitamente este derecho. También el PP ha defendido esta práctica. En las alegaciones ante el órgano fiscalizador de 1996 y 1999, los populares la justificaron como una transacción entre el banco y el partido en el que el primero «renuncia parcialmente a sus derechos para poder hacer efectiva parte de la deuda, y evita dilatados procesos de ejecución con incierto final en muchos casos». Un sistema que, según el PP, debería ser entendido como «algo usual dentro del mundo financiero», y no considerarse «un acto de liberalidad en sentido estricto». Al respecto, el diputado popular Jaime Ignacio del Burgo, matiza: «Lo que ha hecho siempre el PP, como cualquier empresa privada que tiene una dificultad, es negociar el pago. Yo le abono el principal, usted me quita una parte de los intereses y los recargos por demora, y hacemos una póliza nueva». Denuncia, en cambio, que en el polémico caso del PSC, «lo que ha pasado es que La Caixa ha perdonado por el procedimiento de prescripción: no le ejecuto, no le digo nada, pasa el tiempo y la deuda prescribe. Y casualmente todo ha coincidido con la opa sobre Endesa». En este sentido, en el informe de gobierno corporativo que la entidad catalana publicó este mismo año se puede comprobar que tanto la condonación de deuda al PSC como la de ERC corresponden a los intereses de unos créditos cuyos principales se mantienen en el pasivo de ambas formaciones.