El Gobierno achaca el siniestro de la A-7 a la «fatiga de los materiales»

Xurxo Fernández, enviado especial a Almuñécar

ESPAÑA

Fred Nederlof

El ministro Caldera dice que, «aparentemente», la obra cumplía todas las medidas de seguridad Los trabajadores critican que la hormigonera estuviera debajo del viaducto.

08 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La tragedia que el lunes sacudió la localidad granadina de Almuñecar ha alcanzado tanta relevancia que en poco más de doce horas ya han sido dos los ministros que han visitado el lugar. Como antes hiciera la responsable de Fomento -que viajó de urgencia el mismo día de la catástrofe- el titular de Trabajo, Jesús Caldera, pisó ayer por la mañana el terreno sobre el que trabajaban los seis operarios muertos al desplomarse una estructura del viaducto de la autovía A-7. Tras recorrer la zona con representantes de los sindicatos y los empresarios de la construcción, Caldera se dirigió a los medios de comunicación para explicarles que «aparentemente» la obra cumplía todas las medidas de seguridad. Si su compañera Magdalena Álvarez había afirmado que hasta dentro de dos semanas no se podrán determinar las causas exactas del accidente, horas después el ministro de Trabajo ya aventuraba la que se maneja como principal hipótesis: el desastre pudo deberse «a la fatiga de los materiales». Hay que recordar que la estructura metálica que originó la tragedia había sido construida hace tres años y que había superado todas las inspecciones de carácter anual a las que fue sometida. Desde un primer momento se apuntó a la posible falta de medidas de seguridad y a la precariedad del trabajo de las subcontratas -que, según denuncias de los sindicatos, tienen como principal objetivo en su labor economizar gastos-. Saliendo al paso de los comentarios, el consejero de Empleo de la Junta de Andalucía, Antonio Fernández, afirmaba ayer que en la obra no ha producido ninguna infracción relacionada con la seguridad. Por su parte, Caldera explicaba que una de las empresas subcontratadas, Douro Montemuro, tuvo con anterioridad una sanción de 30.000 euros por un desprendimiento de tierra en ese mismo tramo, aunque «fue de carácter leve», y que dicha compañía «lleva desarrollados varios elementos similares con todas las garantías de seguridad». Acerca de las compañías subcontratadas, el titular de Trabajo se limitó a apuntar que la presencia de éstas es necesaria en este tipo de obras al tratarse de «tareas muy especializadas». Polémica El ministro dedicó parte de su comparecencia a responder a las declaraciones de uno de los trabajadores que se encontraban en la zona durante el desplome. Manuel Rodríguez calificó de «barbaridad» que bajo el punto desde el que cayó la estructura metálica estuviese ubicada «la plataforma donde se fabricaba el hormigón». Esta hipótesis fue descartada por Caldera, quien explicó que en todo caso esta planta estaría ubicada en el lado contrario al que se había desprendido. A falta de conocer los motivos del accidente ­-la investigación proseguía ayer, en una zona del accidente que no ha sido tocada y a la que ayer no se acercó nadie salvo las mencionadas visitas institucionales- lo que sí ha podido aclararse han sido las causas de la muerte de los seis operarios, una vez finalizadas las autopsias. Los trabajadores perdieron la vida por «caída, precipitación y aplastamiento, según los casos», informó el director general de Medicina Legal, Albero Jiménez.