Madrid, Madrid, Madrid La sala Christie's exhibe 120 lotes de pintura que se subastarán la próxima semana
30 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Los amantes de nuestro arte están de enhorabuena, ya que el próximo miércoles se ponen a subasta, en la sala Christie's, 120 lotes de pinturas, esculturas y fotografías firmadas por nombres como El Greco, Taller o Sorolla. Para aquellos cuya cartera no les permita semejantes lujos, desde ayer se exponen en el Hotel Palace. Según el director de arte de Christie's, Pablo Melendo, una de las piezas más destacadas es La mujer durmiendo (El sueño), que el pintor Antonio López realizó en madera policromada en 1963. Se trata de una pieza tridimensional, que combina pintura y escultura, que ha estado expuesta en Nueva York, Turín y en el Museo Reina Sofía de Madrid. Por ello, tendrá el precio de salida más alto de la subasta, que oscila entre los 400.000 y los 600.000 euros. Además, El Baile Valenciano en la Huerta, de Joaquín Sorolla, es una importante obra inédita de su primera época. En ella, el público puede observar que el pintor utilizó a su mujer Clotilde como modelo. El precio de esta obra tampoco es apto para cualquier bolsillo, porque se mueve entre los 300.000 y 400.000 euros. Dentro del capítulo de pintura antigua, destacan óleos sobre lienzos, inéditos realizados por El Greco y Taller, que se encuentran en un excelente estado de conservación. Muy interesante también por su clara factura goyesca y calidad pictórica son Las Majas en el balcón, un lienzo del círculo de Goya con un precio que oscila entre los 60.000 y 80.000 euros. Se trata de una variante del cuadro de Goya, que se encuentra en una colección suiza, que se ha estado aceptando como suyo hasta hace poco tiempo. También hay cabida en la subasta y en la exposición previa a la misma para los artistas contemporáneos. Entre ellos se encuentra el escultor gallego Francisco Leiro, con la obra Rapaz con banqueta, valorada entre 30.000 y 50.000 euros. Desde que Lope de Vega escribió La dama boba, en el siglo XVII, esta obra teatral no ha dejado de representarse, pero a partir del 5 octubre dará el salto del corral de comedias a la pantalla de cine. El director Miguel Iborra presentó ayer en Madrid el comienzo del rodaje, que se llevará a cabo en el complejo audiovisual alicantino Ciudad de la Luz. Iborra ha tomado como referencias para este proyecto la versión de los clásicos ingleses que ha hecho el cine británico, así como El perro del hortelano, la película en verso que Pilar Miró dirigió con éxito hace nueve años. La trama que creó Lope se centra en la historia de dos hermanas que se evaden del mundo machista que les rodea de dos formas diferentes. Una de ellas escapa con la lectura de libros y la otra se hace pasar por tonta. Con la llegada de dos pretendientes, las hermanas rivalizarán por su amor, cada una con sus armas particulares. Verónica Forqué tiene en sus manos el papel protagonista, pero compartirá cámara y rimas con otros actores como José Coronado, Antonio Resines, Silvia Abascal y Quique San Francisco. Para hacérselo más fácil, tanto a ellos como a los espectadores, se han eliminado muchos arcaísmos del texto original. Lo que no se ha suprimido es el cuidado minucioso de los detalles, empezando por el vestuario, que llevará la firma de Lorenzo Caprile. Libros»» ?a creatividad no abandona al pintor y escritor ourensano Xaime Quessada, que ha presentado su cuarto libro bajo el título de Cuentos Crueles (Ronsel). Tras recorrer con sus cuadros los cinco continentes, al polifacético artista le picó «el gusanillo de lo literario», porque, tal y como reconoce, no le basta con la pintura para dar rienda suelta a su arte. En su nuevo libro de relatos, el ourensano arremete contra la «podredumbre y la manipulación» de la cultura, que, según él, hoy en día, se compra y se vende como cualquier otro artículo. Por otra parte, el escritor neerlandés Frank Westerman sugiere al lector que se sumerja en la difícil lucha de los escritores en los totalitarismos, en Ingenieros del Alma (Siruela). Para ello, se centra en la multitud de poemas, novelas e incluso películas rusas existentes sobre las grandes obras hidráulicas del régimen soviético. Westerman ha investigado durante cinco años quiénes eran los autores de esos escritos. para descubrir un dramatismo que, según él, aunque no estaba presente en sus obras, sí existía en las vidas rotas de esta generación de artistas al servicio de Stalin.