La R-1 y el cierre de la M-50 estarán terminadas en el 2008

Alejandro Posilio LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

El Boletín Oficial de la Comunidad publicó ayer los estudios de viabilidad de ambos proyectos Oposición y ecologistas, en contra del túnel de 20 kilómetros que habría bajo el Pardo

24 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La radial 1 y el cierre de la M-50, dos de los principales proyectos de infraestructuras que está empeñada en construir la presidenta regional, Esperanza Aguirre, a pesar de que debería costearlos el Gobierno central, dieron un nuevo paso en su camino para ser una realidad: los estudios de viabilidad de ambos proyectos fueron publicado por el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid. El inicio de estos trámites y el desarrollo de ambas actuaciones lleva al Gobierno autonómico a asegurar que estarán funcionando en el 2008, aunque todavía tendrán que superar distintos pasos administrativos. Además, tanto la oposición como los ecologistas se oponen tajantemente a estos trabajos, en especial al cierre del quinto cinturon de circunvalación. Para que la M-50 sea un anillo cerrado y su parte norte no afecte al Monte del Pardo, de gran valor ecológico, el proyecto es construir un túnel que tendría más de 20 kilómetros de largo, ya que iría desde la M-607 (carretera de Colmenar) hasta la N-VI (autopista de A Coruña). Está previsto que tenga dos carriles por sentido, ampliables a un tercero si es necesario, y podrá ser utilizado sólo por vehículos ligeros. A pesar de ello, PSOE, IU y todos los colectivos ecologistas se muestran contrarios a este faraónico subterráneo, por el daño que provocaría a este delicado bosque, ya que habría que intercalar numerosos respiraderos y salidas de gases, lo que contaminaría la zona. Además, la oposición hace hincapié en que el alto coste de este túnel no compensaría el uso que de él puedan hacer los madrileños. Sin embargo, el Gobierno regional asegura que el objetivo de la M-50 y la R-1 (ésta sería de peaje) es descongestionar la circulación de la zona norte de Madrid, donde el desarrollo urbanístico de los nuevos PAU, como Sanchinarro, Las Tablas y Montecarmelo, y el crecimiento de municipios como Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, está provocando un importante crecimiento del tráfico en ese área. Eje distribuidor Según los responsables políticos de estos proyectos, el cierre del quinto cinturón se justifica porque convertirá esta vía en un eje distribuidor que derivará cada día 40.000 vehículos de esta zona tan saturada. Asimismo, la R-1 se erigirá como alternativa a la A-1 y también aliviará el tráfico de esta carretera nacional. Concretamente, según los estudios de la Consejería de Transporte, se prevé que un 20% de los conductores pasarán a utilizar la vía de pago una vez que entre en servicio, por lo que se calcula que sería usada por unos 27.000 vehículos diarios. Si bien, las previsiones no se han cumplido, y por mucho, en el caso de las radiales de peaje ya construidas. Para levantar esta nueva vía se han diseñado cuatro alternativas diferentes.