La Policía ha desarticulado una red dedicada a la introducción ilegal de ciudadanos chinos en España, desde donde luego se les enviaba a terceros países como México, Sudáfrica y Canadá. En la operación, desarrollada por la Unidad Central contra Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF) en colaboración con la Unidad Territorial Operativa de Extranjería y Documentación de Madrid, han sido detenidos catorce ciudadanos chinos que utilizaban pasaportes falsos de Hong Kong, Japón, Singapur, Malasia y Gran Bretaña. Las investigaciones se iniciaron el pasado mes de junio gracias a las informaciones facilitadas por Interpol sobre la existencia de una organización criminal dedicada a la inmigración ilegal de ciudadanos chinos a terceros países que utilizaba Madrid como punto de tránsito y lanzadera hacia su destino final. Sudáfrica Según esas informaciones, entre las víctimas de esa red figuraban mujeres de nacionalidad china que a partir de septiembre iban a ser enviadas a Sudáfrica para ser explotadas en negocios de prostitución. La Policía pudo identificar a los máximos responsables de la red en España y localizar los domicilios, situados en las inmediaciones de la Gran Vía de Madrid, en los que se ofrecía la cobertura necesaria a los miembros del grupo. Esos responsables recibían regularmente desde China, a través de empresas de mensajería, grandes cantidades de dinero, superiores a los 150.000 euros, para la compra de billetes de avión, reservas hoteleras y otros gastos. Tras comprobar que en los pisos utilizados como escondite por la organización había un numeroso grupo de personas introducidas ilegalmente en España que iban a ser enviadas a México, la Policía solicitó mandamientos de entrada y registro en dos viviendas y en un centro de belleza regentado por ciudadanos asiáticos. En esos lugares se procedió a la detención de catorce personas, consideradas las responsables de la organización y que han sido identificadas como Fang Mei D., de 19 años; Fa Zhong S., de 21; Gui H., de 35; Sheng Z., de 19; Zhong C., de 22; Ye Feng L., de 23; Ying L.S., de 22; Zhi Ye Z., de 22; Xin L., de 19; Yan Ping W., de 20; Yi L., de 33; Fei C., de 20; Xiao Juan W., de 25; y Bei C., de 20. En los registros fueron intervenidos catorce pasaportes falsificados, tres de ellos de Hong Kong, cuatro japoneses, uno británico, cinco de Singapur y otro de Malasia. También se requisaron tres sellos de entrada y salida utilizados en los puestos fronterizos de Schengen, así como numerosos documentos, entre ellos planos de aeropuertos europeos hechos a mano y normas para actuar en las fronteras sin levantar sospechas.