Martín Códax fue un trovador del siglo XIII, mucho más fino en las trovas que dirigía a las damas que el Arcipreste de Hita y cuyas cantigas, descubiertas hace medio siglo o cosa así en un pergamino medieval, han hecho posible conocer y exhumar las composiciones más antiguas del romancero gallego. Su nombre sirvió asimismo para bautizar este albariño, pionero en la transición a la modernidad de la D.O. Rías Baixas y que recientemente ha saciado la sed de muchísimas gargantas en la última convocatoria de la Fiesta del Albariño, a la que tuve el honor de asistir como invitado. No en vano ocupa 215 hectáreas de viñedo en el Valle del Salnés, cifra allí exorbitante, y se cultiva en ¡1.200 parcelas! nada menos. Se trata de un vino amarillo pajizo con reflejos verdosos, según manda la neotradición, posee delicados aromas herbales y frutales y es en boca seco y suave, ligero, con sensaciones refrescantes y buena persistencia, con culminación netamente floral. Es monovarietal de albariño, no lleva crianza, a diferencia del otro vino de la bodega, el Organistrum, y fue embotellado en marzo del 2004. P.V.P. 9,35 Euros. (Más información: 986 52 60 40).