La mayoría considera que la imagen del líder popular empeoró tras el cara a cara El PP pide el cese del presidente del centro y le acusa de manipulación sin precedentes.
18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.José Luis Rodríguez Zapatero venció con claridad aplastante a Mariano Rajoy en el debate sobre el estado de la nación, según una encuesta del CIS dada a conocer ayer. Un 46,3% de los que siguieron el rifirrafe entre ambos líderes, centrado en la apertura de un diálogo con ETA si abandona las armas, consideran como triunfador al presidente del Gobierno. Tan sólo un exiguo 14,7% otorgan ese papel al líder de la oposición, que acusó a su adversario de «traicionar a los muertos» y poner «España en almoneda». El PP obtuvo un 37,64% de los votos en las pasadas elecciones y el PSOE, un 42,64%. Zapatero pasa con notable el examen de los españoles. Demostró conocimiento de problemas (71%), sensibilidad hacia los problemas del país (71,4%), moderación (79,8%), sentido práctico (59,1%), capacidad de comunicarse con el hombre de la calle (70,6%), capacidad de encajar las críticas que le hacen (71,7%) e iniciativa política (65,6%). La mayoría de los encuestados (59,1%) cree, en cambio, que Rajoy, que acusó al jefe del Ejecutivo de ser un «radical», no demostró «moderación» en el debate. En los aspectos en que salió mejor parado el presidente del PP fueron conocimiento de los probelmas (68,4%) e iniciativa política (59,8%), en ambos a escasa distancia de su rival. Más de la mitad de los preguntados (50,6%) respondieron, sin embargo, que no tuvo capacidad para comunicarse con los ciudadanos. El 42,8% estima que la imagen de Rajoy ha empeorado tras el debate frente a un 34,7% que cree que sigue igual y un 17,1% que ha mejorado. Datos que contrastan con los de Zapatero: el 35,5% contesta que ha mejorado su imagen, el 38,7% que permanece estable y sólo el 21,4% dice que se ha mermado. Además, un 65,5% no comparte ninguna o pocas de las cosas que dijo Mariano Rajoy durante el debate. Zapatero restó importancia a los resultados de la encuesta porque, dijo, «son los ciudadanos los que tienen que ganar». «Nadie puede considerarse mejor», manifestó. Por su parte, el PP acusó al Gobierno de retrasar la publicación de dos sondeos del CIS hasta después de la celebración del debate sobre el estado de la nación, el habitual barómetro y un estudio sobre la violencia de género. El secretario general del Grupo Popular en el Congreso, Jorge Fernández, calificó de «manipulación sin precedentes» la ocultación de los datos, acusó al organismo de estar al servicio del PSOE y del Gobierno y pidió a la vicepresidenta primera, María teresa Fernández de la Vega, que destituya al presidente del CIS, Fernando Vallespín. Éste pidió disculpas por el retraso del barómetro, pero argumentó que «como los resultados eran favorables al Gobierno, interpreté que debía esperar al final del debate sobre el estado de la nación para presentarlos».