Los vecinos protestarán contra la M-30 para evitar otro Carmel

Alejandro Posilio LA VOZ |MADRID

ESPAÑA

Temen que haya riesgos para las viviendas próximas a los 40 kilómetros de túneles previstos Las asociaciones aseguran que el coste de las obras estará entre 12.000 y 15.000 millones

18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La Plataforma contra la reforma de la M-30 hizo ayer un llamamiento a todos los madrileños para que mañana se manifiesten contra la reforma de la M-30 que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Madrid. La veintena de asociaciones vecinales, sociales y partidos políticos que integran este movimiento calificaron este proyecto como «grave despropósito urbanístico». Representantes de esta plataforma ofrecieron ayer una rueda de prensa en la que desgranaron «las consecuencias perversas» que generará la reforma de esta vía de circunvalación. Entre ellas destacaron los riesgos en la ejecución de los 40 kilómetros de túneles que se van a hacer. El temor a «un Carmel» en Madrid planeó sobre la mayoría de los representantes vecinales. Por ello, solicitaron al alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, que controle todos los edificios situados dentro de los cien metros de distancia de los túneles proyectados. A este respecto, el portavoz de la Plataforma de Vallecas denunció que no se ha hecho un estudio real de los edificios, y muestra de ello, dijo, es que el Ayuntamiento ya está presionando a los vecinos de la avenida Ciudad de Barcelona 115 para que lo abandonen, aprovechando que en el Plan General de Ordenación Urbana figura como zona verde. También en la zona norte de la capital el «miedo» a otro Carmel se ha asentado entre los vecinos de Monforte de Lemos, donde tienen que quitar 1.500 árboles y construir un falso túnel muy cerca de torres de 13 y 15 plantas, según explicó el portavoz, que calificó de «brutal» el proyecto de la M-30 en este área de Madrid, donde el tráfico, según los cálculos, se multiplicará por siete, con más de medio millón de coches circulando diariamente. Otra de las razones aducidas en contra de la reforma de esta vía de circunvalación es el coste final de las obras, que, según afirmaron los portavoces de las asociaciones vecinales, se situará ente 12.000 y 15.000 millones de euros, muy lejos de los 4.000 millones previstos por el Consistorio. «La deuda se arrastrará durante 8 o 9 legislaturas», aseguraron. Asimismo, enunciaron otros aspectos negativos de esta obra faraónica, entre los que resaltaron el incremento del tráfico rodado y la contaminación acústica y atmosférica. Y añadieron que la «alfombra verde» con que se cubrirá la ampliada autopista subterránea será «la más cara de la historia de la humanidad: cuatro millones de pesetas el metro cuadrado». Los vecinos son conscientes de que la manifestación de mañana, a las 19.30 horas entre la Puerta del Sol y la plaza de la Villa, y en la que se leerá un comunicado, puede ser «una última llamada a este despropósito urbanístico».