La inversión municipal per cápita en los ocho distritos más pobres de Madrid es de 38 euros por habitante y año, según el PSOE, tras dos años de gobierno Gallardón y cuando la inversión media en la capital es de 73 euros, lo que acentúa la brecha entre barrios pobres y ricos, y causa conflictividad social. Así lo dijeron ayer, en su balance de dos años de gobierno del alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, la portavoz socialista en el Ayuntamiento, Trinidad Jiménez, y el concejal de su grupo Pedro Sánchez. El concejal subrayó que mientras ocho distritos del sureste (Usera, Villaverde, San Blas, Vicálvaro, Puente y Villa de Vallecas, Latina y Carabanchel) reciben una inversión que, en términos relativos, supone 38 euros por habitante y año, la media de los 21 distritos es de casi el doble, «una diferencia sustancial que muestra abandono». El abismo es aún mayor cuando se ve el desarrollo que han tenido estos distritos: su población ha crecido más que la media, un 13,7 frente al 9,7%, la renta media es inferior hasta en un 140% (si se compara la de Puente de Vallecas con Chamartín), suman el 45% de los parados de la ciudad así como el 43% de la población extranjera. La situación, según Sánchez, viene de lejos, pues se debe, dijo, «a que Madrid lleva más de 15 años gobernada por el PP» y la consecuencia «es que Madrid está cada vez más desigual, menos cohesionada», porque no se entiende que «al alcalde le oigamos hablar de la buena salud económica de Madrid y que eso no se traduzca en políticas para mayores, medidas sociales o escuelas». Por su parte, Trinidad Jiménez destacó que los datos «demuestran que Gallardón hace declaraciones y promesas que luego no cumple, y que en lugar de preocuparse por los problemas de los ciudadanos, gasta más en altos cargos, edificios municipales y la realización de grandes obras».