Camps denuncia que el PSOE ha abierto un debate territorial alejado de la España actual. A su juicio, la Carta Magna esta bien como está
20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando se van a cumplir dos años de la llegada de Francisco Camps a la presidencia de la Generalitat, algunos de los ejes que centraron su discurso de investidura siguen lastrando su gestión: el Plan Hidrológico Nacional (PHN) ha sido enterrado definitivamente por el Gobierno de Zapatero -aunque fue admitido a trámite un recurso de anticonstitucionalidad presentado por el Gobierno valenciano- y el «eje de las prosperidad» formado por Valencia, Baleares y Madrid, ya no cuenta con el apoyo que tenía con Aznar. Camps estuvo hace unos días en A Coruña invitado por la Fundación Caixa Galicia. -El balance de este primer año de gobierno es más bien pobre y además han abierto un debate que no se corresponde con la España actual. Bastan dos ejemplos para demostrarlo: la paralización del Plan Galicia de infraestructuras y la derogación del trasvase del Ebro en el caso de la Comunidad Valenciana. Los han paralizado porque son incapaces de entender que esos dos proyectos son fundamentales para el futuro de nuestro país y por que pretenden hacer una suerte de antagonismo a los gobiernos del PP. -La reciente dimisión del secretario general de Infraestructuras del Ministerio de Fomento tiene algo que ver con la ralentización del proyecto del AVE que une Madrid y Valencia? -No lo sé. Eso habría que preguntárselo a la ministra, pero sí que le puedo decir que hay valencianos, y no sólo del PP, que no están contentos con algunas decisiones adoptadas por el Gobierno central y que afectan a mi comunidad. -Usted se muestra crítico con la apertura de una negociación sobre un nuevo modelo territorial para España. Sin embargo, las Cortes valencianas dieron un paso histórico hace unos días al aprobar el informe de la ponencia en que se plasma la reforma del estatuto valenciano. ¿Cuál es el modelo de Estado que defiende usted? ¿En qué consiste su teoría del doble consenso? -Mi modelo territorial es aquel que se enmarca en la lealtad constitucional. Valencianos, sí, pero también españoles, o mejor dicho: ser valenciano es la mejor forma que tenemos de ser españoles. A partir de ahí, el proceso de descentralización debe perseguir siempre la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos en todos los sentidos. Por eso consideramos que es muy positivo asumir transferencias para que el servicio lo preste la Administración más próxima y de este modo sea más efectivo. Además, las más de dos décadas de autogobierno de las que disfrutamos han supuesto la creación de toda una serie de instituciones que hay que incluir en el texto estatutario. La España de hoy no es la misma que la de hace veinte años. El doble consenso es lo lógico por lo que le he dicho antes: valencianos y españoles. Si el texto estatutario ha de aprobarse en las Cortes Generales lo mejor será contar con el consenso y el acuerdo de los dos grupos mayoritarios, que además son los mismos en el Parlamento valenciano y en el Parlamento español. Porque si los que representan a la soberanía nacional en el Congreso de los Diputados no están de acuerdo en su mayoría, no estoy siendo leal con mi pueblo, sino que lo estoy llevando a un callejón sin salida.