Aznar ve un eje del mal español

Manuel Campo Vidal

ESPAÑA

Crónica política

02 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Por la agonía del Papa los partidos italianos pararon la campaña para las elecciones regionales de hoy. Por el contrario, en España la triple campaña electoral que estamos viviendo -la vasca, la gallega y la del post 14-M- no hay pontífice que la pare. Especialmente intensa viene manifestándose esta última, pero Aznar no consigue aceptar que sus dos últimos años de gobierno decepcionaron a la opinión pública, especialmente por haberse metido en la guerra de Irak con casi el 90% de la población en contra. Y menos acepta aún que sus dos últimos días fueron un desastre de gestión política. Así lo admiten en privado los propios dirigentes del Partido Popular en su mayoría, pero el entorno del ex presidente está empeñado en convencernos de que todo se debió a una conspiración de los socialistas, de los servicios secretos y de Marruecos, entre otros integrantes de una especie de «eje del mal español» que le sacó del poder. La existencia de un eje del mal casero, está fielmente expuesta en el vídeo sobre el 14-M con el que la FAES ha contribuido la reflexión, reflexión que no tiene desperdicio. De la perversidad de los socialistas ya se tenía noticia, en parte por el mismo Aznar, y de los marroquíes ya se sabe lo que se puede esperar. Pero lo que más sorprende es lo de la supuesta traición de los servicios secretos. Esos servicios estaban dirigidos por el diplomático Jorge Dezcallar , hombre cercano al PP y amigo de Aznar, quien en la Comisión del 11-M declaró que no se contó con sus informaciones durante los días de crisis posteriores al atentado de los trenes. Sólo hubo una conversación telefónica con Aznar en la que le avanzó su sospecha sobre los islamistas. Ahí está la clave. No se quiso escuchar a alguien que no confirmara lo que ya se había decidido en la cúpula: que la autoría era de ETA, lo más rentable electoralmente. Decorado desolador Pero todo eso, con sus errores incluidos, ya debería olvidarse para mirar al futuro en vez de andar delatando colaboradores de los servicios secretos con la única finalidad de implicar, aunque sea sólo por la vía mediática, al PSOE en aquella masacre. El vídeo de la FAES, las declaraciones del dúo Acebes-Zaplana y la supuesta satisfacción de éste último porque ya está fuera de España el asturiano Huarte, que no se sabe si fue antes socialista que espía o espía que socialista, dibujan un decorado de España bastante desolador para todos pero en especial para el presidente del PP, Mariano Rajoy. Así es muy difícil trabajar porque lo que hila en un día Rajoy con su propuesta de partido volcado en el centro, que es donde se ganan las elecciones, se lo deshilan en unas horas sus lugartenientes, la COPE y, de tanto en tanto, el mismísimo Aznar. En el PP se preguntan estos días con cierto hastío si dejarán de una vez a Rajoy que pueda hacer la política que cree que interesa para remontar posiciones. Él mismo lo expresó con una rotundidad poco habitual al afirmar que unos deben dedicarse a las ideas y a él le corresponde la estrategia. Rajoy sabe, como cualquiera bien informado, que Zapatero se consolida poco a poco y que su tono vende bien ahora mismo a pesar de que cuenta con un gobierno flojo y unos socios capaces de amargar a cualquiera. Pero un buen día, que no será inmediato, convoca elecciones anticipadas con el argumento implícito de que necesita quitarse a Esquerra Republicana de encima y se pone cerca de la mayoría absoluta. Es la hipótesis que se abre paso en Madrid con fuerza aunque sólo sea para tratar de moderar a sus socios. Y en ese caso Rajoy quedaría atrapado entre esa nueva perspectiva y el viejo régimen de su propio partido que asume lo del «eje del mal español» diagnosticado por Aznar. El propio Rajoy lo expresó con cierta amargura a un amigo hace ya medio año: «En mi partido hay algunos que quieren que yo diga que los socialistas pusieron la bomba». Galicia, referente europeo Mientras ese clima electoral enrarecido se intensifica y en Euskadi se teme que los batasunos hayan conseguido colar una tercera marca electoral -el PC de las Tierras Vascas-, en Ourense se celebró una importante reunión para el futuro económico de Galicia y del Norte de Portugal. Claramente la Euroregión en la que se integran dieciocho municipios de Galicia y Portugal es ya un referente en Europa y desde Cataluña y el sur de Francia, por ejemplo, se observa con enorme interés esta experiencia pionera. El tráfico pesado entre Galicia y el Norte de Portugal es la tercera parte del total España y Portugal, y el ligero llega hasta el 50%. La frontera entre los dos países es casi desértica en toda la raya desde Ayamonte a Zamora pero se hace densa cuando entra en Galicia. Y se denunció, sin embargo, que ni un solo autobús regular vaya de Vigo a Oporto al tiempo que se reclamaba un AVE. Especialmente brillantes estuvieron el ex ministro de Economía de Portugal Braga da Cruz, que pidió una «segunda generación de la Conferencia de Trabajo» para dotar de personalidad jurídica a la euroregión, y el de Transportes de España, Abel Caballero . Caballero advirtió del peligro que puede correr Galicia al perder fondos europeos si no se hacen bien las cosas y pidió becas para intercambiar estudiantes entre las universidades gallegas y portuguesas. La crónica de asistencias y ausencias es interesante: allí estaban Núñez Feijoo y Orozco que alguien definió como los «futuros candidatos a la Presidencia de la Xunta», ambos con una interesante intervención. Y allí estaban quince de los dieciocho alcaldes del Eixo Atlántico, es decir, todos menos el de Vilanova de Gaia, Coruña y Vigo. El portugués porque quiere ser en unas semanas el futuro líder socialista de su país; Francisco Vázquez ocupado en presidir su República de A Coruña, y Corina Porro porque probablemente de mayor quiera ser Paco Vázquez . Baltar pagó una cena a los asistentes pero no asistió. «Es que no me invitaron -dijo a La Voz-, sólo me pidieron que la pagara». Genial. Si los rectores de la TVG no andaran distraídos -apenas se enteraron de esta importante reunión- deberían ofrecerle un programa en prime time , algo así como El show de Baltar . Traspasaría fronteras y euroregiones varias.