El derribo del Carmel se demorará por el mal estado de los edificios

Paco Soto BARCELONA

ESPAÑA

ALBERT OLIVÉ

Los tres inmuebles afectados tendrán que ser desmontados piso a piso Los arquitectos aseguran que los bloques colindantes son «absolutamente recuperables»

21 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

COMO EL WINDSOR. Los técnicos comenzaron ayer el derribo de los edificios afectados (a la derecha) tras vaciar y apuntalar los inmuebles colindantes. La demolición empezará manualmente por las plantas superiores, para ir bajando piso a piso y completar los trabajos por medios mecánicos. Las obras para derribar los tres bloques del barrio del Carmel de Barcelona que resultaron gravemente dañados por los hundimientos en la construcción del túnel de la Línea 5 del metro se demorarán más de lo previsto debido al mal estado de los edificios. El responsable de la operación, el arquitecto Carles Boixadé, expresó ayer su preocupación porque «una vez que hemos entrado (en el interior de las viviendas) hemos visto que estaban peor que lo que esperábamos». Explicó que esta situación obligará a extremar las medidas de seguridad y a trabajar más despacio, y anunció que lo más probable es que pueda haber fuertes retrasos en las tareas de demolición, que podrían alargarse más de las tres o cuatro semanas previstas inicialmente por los técnicos de la consejería de Política Territorial y Obras Públicas. «En principio, hablábamos de derribar de tres pisos en tres pisos, después de dos en dos, y hoy la primera decisión es avanzar de uno en uno», señaló el arquitecto. Boixadé lanzó, sin embargo, «un mensaje optimista», porque consideró que la operación puede representar el primer paso para recuperar la zona más dañada del Carmel. En este sentido, aseguró que los inmuebles vecinos a los tres que se derriban son «absolutamente recuperables». La demolición se acometió en un momento de gran tensión y preocupación entre los afectados, algunos de los cuales han anunciado que no volverán a reunirse con los representantes de la Administración para negociar las indemnizaciones por daños morales, porque lo consideran inútil. El proceso, que se puso en marcha una vez terminados los trabajos de vaciado y apuntalamiento de los bloques colindantes, comenzó con un derrumbe manual en las plantas superiores para que las casas adyacentes no sufran ningún daño. Después, los técnicos y trabajadores que participan en la operación completarán el derrumbe de forma gradual por medios mecánicos y no se descarta la posibilidad de evacuar los escombros a través de grandes contenedores suspendidos en el aire a la altura de los derribos. El edificio del pasaje Calafell, 6 consta de una planta baja, tres plantas y un ático, mientras que el del número 8 tiene un subterráneo, una planta baja, dos pisos y un ático. El inmueble de la calle Conca de Tremp tiene una planta baja, tres pisos, un ático y un sobreático. Paralelamente a los trabajos de derribo se llevarán a cabo las tareas de recimentación de los 12 bloques de viviendas más próximo al socavón, situados en la denominada zona amarilla . Se calcula que los trabajos de recuperación de los edificios durarán unos seis meses. Alojados en hoteles La Administración catalana ha propuesto a los 1.000 damnificados del Carmel que residen en varios hoteles de Barcelona que mientras se lleven a cabo los trabajos de rehabilitación puedan alojarse en pisos de alquiler o en aparthoteles, cuyos gastos serán sufragados por la Generalitat.