El concejal de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Sevilla, José Antonio García, y el director de Area de la Delegación de Salud y Consumo, José Marín, presentaron ayer su dimisión «de manera irrevocable» por el caso de las supuestas 28 facturas falsas en el Distrito Macarena, después de reconocer que fueron «inducidos a error» en las dos facturas correspondientes a la demolición de la edificación de San Diego «provocando involuntariamente el error del grupo municipal». García compareció ayer ante los medios para leer un comunicado en el que ambos explicaron que llevan «soportando» una serie de denuncias en las últimas semanas sobre su gestión al frente del distrito, por las que el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, les encomendó analizar la situación. Tras esta labor de investigación y especialmente en lo que se refiere a las facturas relativas a la empresa Construcciones Obras Sevilla, S.L. (COS), presentaron un dossier con «pruebas fotográficas de cada una de las obras que en las últimas horas se ha acusado maliciosamente de su no realización, constatando así su ejecución». Con respecto a las dos facturas, presentadas por José Pardo, antiguo socio de Juan Guerra, cuya obras no han sido ejecutadas, correspondientes a la demolición de un edificio en San Diego, reclamó a la Intervención del Ayuntamiento de Sevilla que lleve a cabo «cuantos trámites sean necesarios para reponer en las arcas municipales los 4.800 euros» correspondientes a las mismas. Asimismo, argumentaron que esperan que «una vez concluida la auditoría ordenada por el alcalde queden claras las actuaciones llevadas a cabo por cada grupo político y comparezcan todos dando cuenta de su gestión».