Crónica | Operación contra la delincuencia organizada El arresto de Raffaele Amato asesta un duro golpe a las mafias napolitanas, en guerra por el control del narcotráfico
27 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Grupos especiales de los Mossos d'Esquadra detuvieron ayer a Raffaele Amato en Barcelona, junto a otras cinco personas oriundas de Nápoles. Un grupo de carabineros especializados en la lucha contra el crimen organizado había localizado en España a Amato, buscado por asociación de malhechores, homicidio y narcotráfico. Las detenciones se produjeron a las tres de la mañana cuando los sicarios, que no iban armados, se encontraban jugando en un casino en el Puerto Olímpico. Amato está considerado como el jefe de un grupo de secesionistas que libran una vendetta contra la familia Di Lauro por el control del tráfico de droga a las afueras de Nápoles. Un total de 134 asesinatos se produjeron en la región de Nápoles en el 2004, de los que 105 están relacionados con la guerra entre la familia Di Lauro y un grupo de sus ex miembros que decidieron trabajar por su cuenta. Los hijos del jefe camorrista Paolo di Lauro acusaron a Amato de haberse apoderado de dinero destinado a la organización, lo que hizo estallar una guerra de clanes. El ministro del interior italiano, Giuseppe Pisanu considera que con la detención de Amato «han sido decapitadas» las dos facciones que ensangrentaban Nápoles. La policía detuvo a finales de enero a Cosimo Di Lauro, hijo del jefe de clan, quien se encuentra en paradero desconocido. «He prometido que íbamos a responder golpe por golpe a los ataques de la Camorra. Se los estamos haciendo pagar, y con intereses», dijo el ministro, quien llamó a la población a transgredir la ley del silencio y cooperar con las fuerzas del orden. Cuatro mafias reinan en el sur de Italia: la Sacra Corona Unita en Pulla, la Cosa Nostra en Sicilia, la N'Dranghetta en Calabria y la Camorra en Nápoles.